
Yasiel Puig lo tenía todo para ser el mejor pelotero de las Grandes Ligas. Hoy es apenas un recuerdo que podría pasar los próximos años de su vida tras las rejas.
El pelotero cubano, que en el 2013 irrumpió en las Mayores con la fuerza de un huracán de categoría 5, fue hallado culpable este fin de semana de obstrucción de la justicia y mentir a funcionarios federales que investigaban una operación ilegal de apuestas.
La audiencia de sentencia está programa para el 26 de mayo y Puig podría enfrentar hasta 20 años de cárcel. El caso comenzó en enero del 2022, cuando el exjugador de los Dodgers de Los Angeles fue interrogado por primera vez en el marco de la investigación.
A Puig se le probaron más de 900 apuestas ilegales, por las que perdió 1.5 millones de dólares. Inicialmente, llegó a un acuerdo con la fiscalía para declararse culpable, que le evitaría ir a prisión y pagaría sólo una multa de 55 mil dólares, pero un nuevo equipo legal renunció a ese arreglo y exigió un juicio.
La fiscalía argumentó que el exjugador engañó intencionalmente a los investigadores federales. En el juicio se reprodujeron audios de Puig hablando en inglés y se presentaron peritos para testificar sobre sus capacidades cognitivas.
La defensa sostuvo que Puig padecía problemas de salud mental no tratados y que no contó con intérprete propio, ni con asesoría legal, durante el interrogatorio en el que supuestamente mintió.
La jugada le salió mal y tras dos semanas de juicio fue declarado culpable.
Aunque los cargos por los cuales fue encontrado culpable conllevan una pena máxima de 20 años, el hecho de que haya salido del tribunal con fianza para esperar en su casa hasta el día de la sentencia, es visto como una buena señal de que la condena será bastante inferior a las dos décadas.
