
La mayoría de los integrantes de la Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) coincidieron en que el impacto por los ajustes fiscales implementados a inicios de año tendrá efectos de una sola vez en la inflación; sin embargo, no hubo un consenso de cuándo podrían volver a recortar la tasa de interés.
La minuta correspondiente a la decisión de política monetaria del pasado 5 de febrero, en el que se mantuvo la tasa de referencia en 7.0 por ciento, evidenció que un miembro de la Junta consideró que ante las repercusiones acotadas y focalizadas de las medidas fiscales podrían hacer que la pausa actual fuera más corta de lo previsto.
“El ritmo y alcance de los ajustes dependerá del panorama inflacionario y de la evolución del balance de riesgos. Un balance de riesgos más equilibrado será un factor, entre otros, conducente a una normalización de la postura monetaria, reflejada en niveles de tasas más convencionales y acordes con las condiciones macroeconómicas”, indicó.
Recorte a la tasa de interés divide a Banxico
Un integrante más precisó que, por esa ocasión, una pausa en el ciclo de recortes era congruente con incorporar al pronóstico los ajustes en precios relativos asociados al posible impacto de aranceles y la evolución de algunos rubros de servicios.
Sin embargo, “consideró adecuado comunicar que existe espacio para continuar con los recortes, procurando la convergencia eficiente a la meta y un ajuste ordenado de la economía”, ya que reaccionar ante ajustes transitorios sería incongruente con una conducción eficiente, al generar mayor amplitud en variables macroeconómicas.
“Reflexionó que es adecuado continuar ajustando la postura monetaria ante choques de una sola vez, en un entorno en el que los determinantes apuntan a menores presiones inflacionarias”.
Un integrante más de la Junta de Gobierno subrayó que, por evidencia histórica, se espera que las medidas impositivas y arancelarias introducidas en enero de 2026 no contaminen la formación de precios, aunque se debe permanecer vigilante a las siguientes lecturas de inflación para corroborar que así sea.
“Para la siguiente reunión de política monetaria, se tendrá una mejor valoración del impacto de las medidas impositivas y arancelarias sobre los precios. Se espera que durante este año diversos factores macroeconómicos, como la holgura en la economía y la apreciación cambiaria registrada desde 2025, favorezcan un entorno de menores presiones inflacionarias”, dijo.
¿Qué se necesita para mantener pausa en tasa de interés?
Por el contrario, otro miembro enfatizó que pausar una ocasión no es suficiente, sino que debe ser prolongada hasta obtener evidencia de avances adicionales en la convergencia a la meta de inflación de 3.0 por ciento. Por ello, instó a que se tenga paciencia al menos durante la primera mitad de 2026 y, si para ese momento no hay una tendencia a la baja del indicador, esperar aún más.
Del mismo modo, otro integrante aseveró que los canales de transmisión de la política monetaria no han respondido con la misma magnitud o velocidad que bajo el ciclo alcista, debido al choque de incertidumbre, a la debilidad del dólar y a las preocupaciones fiscales en el nivel global.
Por ello, señaló que hacia delante debe mantenerse una vigilancia estrecha sobre la evolución del ajuste en precios relativos, los determinantes de la inflación y la transmisión de la política monetaria, tomando en cuenta los rezagos con los que opera. Añadió que ello permitirá valorar ajustes adicionales a la tasa de referencia.
