
La Administración Trump ha comentado públicamente sobre el incidente de tiroteo con una lancha registrada en Florida frente a la costa de Cuba, donde según las autoridades cubanas murieron 4 personas y resultaron heridas siete, tras un enfrentamiento con las Tropas Guardafronteras cubanas.
“Marco (Rubio) me informó hace unos 15 minutos, pero no conocemos muchos detalles, así que dejaré que la Casa Blanca nos dé más información a medida que la recibamos. Es una situación que estamos monitoreando. Ojalá no sea tan grave como tememos, pero no puedo decir más porque simplemente no sabemos más”, dijo el vicepresidente JD Vance, a reporteros durante un evento en la Casa Blanca.
La versión oficial cubana indica que la embarcación violó aguas territoriales y abrió fuego primero contra sus agentes.
El Secretario de Estado Marco Rubio se refirió directamente al incidente.
“Lo sabremos pronto. Lo sabremos en breve”, dijo Rubio según reportes de la corresponsal de ABC News en el Departamento de Estado, Shannon Kate Kingston.
Varios políticos como el senador Rick Scott, los congresistas Carlos Giménez y María Elvira Salazar han criticado duramente al régimen cubano, exigiendo investigaciones independientes y afirmando que la versión de “Cuba no puede ser confiable”.
El incidente parece involucrar a personas intentando extraer familiares de Cuba (posiblemente un intento de salida irregular o rescate), y la lancha no estaba afiliada a la Marina o Guardia Costera de EE.UU. Si surgen actualizaciones de la Casa Blanca o el Departamento de Estado en las próximas horas, podrían aclarar si hay estadounidenses afectados.
Las autoridades de la Florida anunciaron que comenzarían a trabajar con agencias federales y del Estado para abrir una investigación.
“He ordenado a la Oficina Estatal de la Fiscalía que trabaje con nuestros socios federales, estatales y de aplicación de la ley para empezar una investigación. No se puede confiar en el Gobierno cubano y haremos todo lo que esté en nuestro poder para que estos comunistas rindan cuentas.”, escribió el fiscal general de Florida, James Uthmeier.
