
Juan Pablo Martínez, de 32 años, fue excarcelado bajo la medida de libertad condicional tras haber cumplido casi cinco años de una condena de 11, según dijo en entrevista a Martí Noticias.
Martínez explicó que la medida le fue otorgada el viernes de manera inesperada, a pesar de que en enero de este año las autoridades le habían denegado una solicitud previa de libertad condicional.
Martínez cumplía una sentencia de 11 años por los delitos de desorden público y sabotaje por su participación en el levantamiento popular del 11 de julio de 2021 en Güira de Melena.
Al momento de su liberación, le faltaban cuatro meses para alcanzar los cinco años de prisión efectiva, tiempo que, según sus palabras, ya le permitía optar por la condicional, debido a las rebajas de tiempo establecidas.
Durante su reclusión, pasó por varios centros penitenciarios.
Inició su sentencia en el Combinado del Este, en La Habana, después fue trasladado a un área conocida como Zona Cero por aproximadamente dos semanas y posteriormente, al campamento de trabajo forzado Ceiba 5, en Caimito del Guayabal, provincia Artemisa, donde cumplió cerca de dos años.
Según relató a Martí Noticias, las autoridades le comunicaron que la decisión se basaba en su “buen comportamiento”.
La libertad condicional impuesta le obliga a permanecer “del trabajo a la casa” y deberá presentarse el próximo día 25 ante el tribunal para recibir una ubicación laboral obligatoria.
Martínez detalló que en Ceiba 5 coincidió con otro joven manifestante del 11J, natural de San Antonio, quien se encontraba en la prisión mínima de Guanajay. Ambos fueron liberados bajo las mismas condiciones.
Como parte del proceso de excarcelación, Martínez informó que le hicieron firmar un acta de compromiso. Según su testimonio, este documento incluye prohibiciones específicas:
- No subir contenido a las redes sociales.
- No relacionarse con personas consideradas “delincuentes”.
El entrevistado señaló que estas restricciones se aplican generalmente a las personas bajo este régimen, pero enfatizó que en su caso, la prohibición de usar las redes sociales fue reiterada de manera directa por las autoridades, antes de permitirle abandonar el penal.
