
Cuba entró este lunes en su décima jornada consecutiva de protestas en medio de prolongados apagones, escasez de agua potable y un acelerado deterioro de las condiciones de vida en el país.
Vecinos de varios municipios de La Habana reportaron cacerolazos, gritos de protesta, bloqueos de calles y quema de basura durante la noche del domingo y la madrugada del lunes cuando residentes salieron a las calles para denunciar la crítica situación.
En Luyanó, municipio Diez de Octubre, residentes protagonizaron una protesta luego de que el servicio eléctrico se interrumpiera repetidamente. Orlando Ramírez, un activista que reside cerca del lugar, relató que la presión llevó a un restablecimiento momentáneo de la electricidad.
“Se fue la corriente y cuando la volvieron a poner no duró ni cinco minutos, se cayó otra vez. Entonces empezaron los cacerolazos y no pasaron ni diez minutos cuando volvieron a poner la corriente”, dijo.
El activista advirtió que este tipo de respuesta oficial puede terminar incentivando nuevas manifestaciones. “El pueblo va a tomar como opción las cazuelas para que vuelvan a poner la luz”, señaló.
También en el municipio Diez de Octubre, la residente Yanaisy Curbelo afirmó que los cacerolazos se escucharon con fuerza en varios puntos del barrio de Santo Suárez.
“En la noche, aproximadamente de 8 a 8:30, se sentían fuertes cacerolazos en la calle Villanueva, en Luyanó. Aquí en Santo Suárez los escuchábamos perfectamente bien, eran muy fuertes”, dijo. Según su testimonio, el ruido de las protestas se prolongó cerca de una hora.
Reportes publicados en redes sociales indican que las manifestaciones también se registraron en Cerro, Cotorro y otras zonas de la capital, mientras que en el este de La Habana residentes de Alamar denunciaron una situación similar.
Kenia, vecina de las zonas 16 y 18 de ese barrio, explicó que la desesperación por la falta de servicios básicos fue el detonante de las protestas.
“Nos acostamos sin corriente y nos levantamos sin corriente. Y tampoco hay agua. Sin electricidad no se puede ni poner el motor para subir el agua”, dijo.
“Todos los días la gente grita, suenan las cazuelas y salen a protestar”, agregó.
La crisis energética sigue agravándose en la isla. Para este lunes, la Unión Eléctrica reportó que seis plantas generadoras permanecen fuera de servicio por averías y otras tres están detenidas por mantenimiento, lo que reduce drásticamente la capacidad de generación.
Según datos oficiales, el país solo podrá producir 1.220 megavatios frente a una demanda estimada de 3.150, lo que implica un déficit superior al 60% de la electricidad necesaria para cubrir el consumo nacional.
