
El presidente de Argentina, Javier Milei, calificó los recientes anuncios de apertura económica en la isla como “su propia Perestroika”.
“¿Qué decir de Cuba? Después de casi 70 años de una supuesta revolución infantil que solo le importaba a la familia Castro, dejaron a la población sumida en la más abyecta miseria. Esta semana tuvieron que anunciar un cambio de modelo económico; es decir, están teniendo su propia Perestroika”, afirmó Milei durante su intervención en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) en Hungría.
El mandatario vaticinó la caída del régimen en el transcurso de este mismo año. “Seguramente antes de mitad de año, bajo el liderazgo de ese gran hombre que es Donald Trump, probablemente veamos a una Cuba libre”, aseveró.
Previamente, este mismo mes, en Nueva York, Milei ya había anticipado que el sistema cubano colapsaría de forma natural en el marco del nuevo reordenamiento internacional liderado por Washington.
En sintonía con esta postura, el Gobierno argentino emitió recientemente una recomendación para que sus ciudadanos eviten viajar a la isla, citando el deterioro de los servicios públicos, la escasez de combustible y la falta de suministros médicos.
Por otro lado, Milei manifestó la voluntad de Argentina de convertirse en un socio estratégico para el Viejo Continente: “Argentina está en condiciones de garantizar la seguridad energética de Europa. Europa buscó durante años la independencia energética; nosotros le ofrecemos algo mejor: un socio confiable, con reservas enormes y un gobierno que honra sus contratos”, dijo.
Bajo la gestión de Milei, Argentina ha roto con décadas de tradición diplomática al votar en la ONU a favor del mantenimiento del embargo estadounidense contra Cuba (es decir, en contra de la resolución que pide su levantamiento), alineándose de forma incondicional con las posturas de Estados Unidos e Israel en este tema.
