Piden presión internacional contra el maltrato a presos políticos en Cuba



El preso político Jiordan Marrero Huerta, recluido en la cárcel Cerámica Roja de Camagüey, clamó a los organismos internacionales que custodian los derechos humanos a poner su atención en Cuba, cuyo pueblo agoniza de penurias, mientras sus gobernantes se aferran al poder.

“Naciones Unidas, qué piensa ante la barbaridad que está viviendo el pueblo cubano: es un genocidio, una dictadura de terror, de presión, de miseria”, preguntó el prisionero político, en un mensaje de audio grabado por teléfono .

“A todos los organismos internacionales que tienen que velar por el buen comportamiento de los derechos humanos, quisiera que por lo menos escucharan la voz de los presos políticos cubanos. Nos preguntamos qué es lo que pasa que no se hace una presión internacional para ponerle fin a este genocidio que estamos viviendo el pueblo”, instó.

A medida que el deterioro del país crece, las condiciones de las cárceles se recrudecen y en particular, las de los presos políticos que además del encierro, el hacinamiento, la falta de alimentación, de asistencia médica y los maltratos, padecen el doble hostigamiento de los mandos penitenciarios.

La ONU ha tomado acciones a favor de las personas encarceladas en Cuba por motivos de opinión, calificando como “arbitrarias” la detención de personas tras las protestas del 11J en Cuba, condenando el trabajo forzoso impuesto a los presos políticos cubanos.

En algunos informes, el organismo internacional ha exigido la liberación de presos políticos específicos en la isla.

También activistas y organizaciones han señalado la paradoja de que Cuba integre el Consejo de Derechos Humanos de la ONU mientras, según informes, tortura a presos políticos.

A principios de marzo, el gobierno de Cuba anunció la liberación de 51 personas sancionadas, tras conversaciones con el Vaticano, una cifra significativamente menor en comparación con el total de presos políticos contabilizados por organizaciones de derechos humanos en la isla.

Marrero Huerta permanece en prisión preventiva, después que fuera arrestado el 24 de abril de 2025 en Camagüey. Inicialmente fue trasladado al cuartel de la policía política conocido como Villa María Luisa y posteriormente a centros penitenciarios de mayor rigor.

“Lleva ya 11 meses sin juicio ni petición fiscal. A él lo cogieron aquí en la casa el 24 de abril del año pasado, o sea que el 24 de abril de este año va a ser un año que él está trancado, pero lo más lamentable es que no sabe por qué está preso. No le dicen nada”, dijo su hija, Yairi Marrero Sánchez, a Martí Noticias.

El uso sistemático del maltrato psicológico y físico, en especial contra los presos políticos, es un arma del régimen para quebrantar la voluntad de sus opositores, según denuncian entidades defensoras de derechos humanos.

“Está flaco cantidad. Está alterado y es la alteración de estar ahí trancado y no saber qué va a pasar con él. Las personas que lo que lo detuvieron no han querido ir a verlo ahí y entonces él pensando y pensando. ¡Tiene que bajar de peso!, lamentó Marrero Sánchez.

“Tiene que estar hablando [por teléfono] con nosotros, con un guardia al lado. No tiene privacidad para hablar. La comida mala, un vaso de comida que no hace 8 onzas, es lo que le dan de comida a ellos. Uno tratando de ayudarlo, pero el lío es que la situación está demasiado apretada. Los medicamentos se los hemos tenido que comprar nosotros [en el mercado alternativo] porque está padeciendo de la presión, gastritis, de los oídos”, detalló.

Presidente del Partido Demócrata Cristiano (PDC) en su provincia, ha sido una de las voces más activas en reportar los malos tratos y la ausencia de las condiciones mínimas de reclusión en los establecimientos penitenciarios donde ha estado encarcelado por lo que ha sido sometido a castigos como dormir en el piso, aislamiento y restricción de alimentos.





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