El golfista Tiger Woods fue arrestado el 27 viernes en Florida tras involucrarse en un accidente de tránsito en Jupiter Island, episodio que reaviva su historial de problemas con la leyligados principalmente conducción y el uso de sustancias.
El golfista estadounidense, ganador de 15 torneos “major”, pasó varias horas detenido en la cárcel del condado de Martin luego de que las autoridades lo acusaran de conducir bajo la influencia de sustancias, provocar daños a la propiedad y negarse a una prueba de orina.
El arresto más reciente de Tiger Woods en Florida: ¿Qué pasó con el golista?
El incidente ocurrió poco antes de las 14:00 hora local, cuando Tiger Woods conducía su vehículo a gran velocidad en una carretera residencial e intentó rebasar a una camioneta con remolque. La maniobra terminó en un choque por alcance y el posterior vuelco del automóvil.
De acuerdo con la oficina del alguacil, el golfista “dio negativo en la prueba de alcohol”, pero presentaba signos de deterioro. El sheriff del condado de Martin, John Budenskiek, afirmó que Woods “mostraba signos de estar bajo los efectos de alguna sustancia”, aunque en el vehículo no se encontraron drogas ni medicamentos.
El propio oficial detalló que el deportista se encontraba “letárgico en la escena” y que “fue cooperativo, aunque no quiso incriminarse a sí mismo”. Tras el arresto, permaneció al menos ocho horas bajo custodia antes de salir en libertad bajo fianza.
“Da igual quien seas. Si infringes la ley, nosotros la aplicaremos”, subrayó Budenskiek en rueda de prensa. Woods quedó en libertad luego de pagar una fianza.
El accidente no dejó heridos, pero sí derivó en cargos formales que ahora Woods deberá enfrentar en el proceso legal correspondiente.

2017: el primer arresto por conducir bajo los efectos
El antecedente directo del caso actual se remonta al 30 de mayo de 2017, cuando el golfista Tiger Woods fue detenido en Florida, bajo sospecha de conducir intoxicado.
En aquella ocasión, la policía lo encontró dormido al volante de su vehículo, con el motor encendido durante la madrugada. Posteriormente, el propio golfista atribuyó el incidente a una “combinación no recomendable de analgésicos”.
Ese episodio derivó en un proceso judicial en el que Woods se declaró culpable de conducción imprudente, lo que permitió a los fiscales retirar el cargo más grave relacionado con el consumo de alcohol o drogas.
El caso de 2017 representó el primer golpe legal significativo en la carrera del deportista fuera del campo y estableció un precedente que hoy vuelve a cobrar relevancia.

Accidentes de tráfico y antecedentes fuera del campo
Aunque los arrestos han sido limitados, los incidentes de tránsito han sido recurrentes en la trayectoria de Tiger Woods.
En noviembre de 2009, chocó su vehículo contra un árbol y un hidrante a las afueras de su casa en Florida. Ese episodio detonó una crisis personal marcada por la exposición de su vida privada y la pérdida de contratos comerciales.
Más adelante, en febrero de 2021, sufrió uno de los accidentes más graves de su vida cuando su vehículo volcó en Los Ángeles tras circular a alta velocidad. El impacto le provocó fracturas expuestas en la pierna derecha que pusieron en riesgo su carrera profesional.
Autoridades señalaron entonces que el vehículo viajaba entre 135 y 140 kilómetros por hora en una zona con límite significativamente menor.

(JUSTIN LANE/EFE)
Un nuevo proceso legal en un momento clave: ¿Regresará Tigre Woods al golf?
El arresto reciente ocurre en un momento delicado para Woods, quien buscaba regresar a la competencia tras múltiples cirugías, incluida una operación por rotura del tendón de Aquiles en 2025.
El propio jugador había reconocido días antes las limitaciones físicas que enfrenta: “Este cuerpo no se recupera como cuando tenía 24, 25”, admitió en declaraciones previas.
Además, el caso legal abre un nuevo frente en su carrera, ahora fuera del ámbito deportivo. Woods deberá responder por los cargos de conducción bajo la influencia, daños a la propiedad y la negativa a someterse a pruebas toxicológicas.
Las autoridades han dejado claro que no existe un resultado definitivo sobre la sustancia que pudo haber afectado al golfista, debido precisamente a su negativa a realizar el análisis de orina.
