
Evaristo Cruz Sánchez,“El Vaquero”, identificado como uno de los principales operadores del Cártel del Golfo, se declaró culpable ante una corte en Estados Unidos.
En la audiencia del 31 de marzo, el acusado formalizó su declaración de culpabilidad como parte de un acuerdo con las autoridades estadounidenses, lo que podría reducir su condena a cambio de cooperación o admisión de responsabilidad.
Cruz Sánchez fue señalado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos por múltiples cargos relacionados con el tráfico de drogas, incluyendo metanfetamina, cocaína y fentanilo, en operaciones que se extendieron entre 2015 y 2021.
Un operador clave en la estructura criminal
Las investigaciones lo ubicaban como segundo al mando dentro de su organización, solo por debajo de José Alfredo Cárdenas Martínez. Su rol era estratégico: coordinaba el acopio, almacenamiento y traslado de grandes volúmenes de narcóticos hacia territorio estadounidense.
Además, supervisaba rutas clave en la frontera norte, particularmente en zonas cercanas a Texas, donde también se documentó el resguardo y distribución de droga hacia otros puntos del país.
De objetivo prioritario a custodia en EU
El llamado “Vaquero” fue detenido en abril de 2021 en Nuevo León durante un operativo conjunto del Ejército y la Guardia Nacional, luego de haber sido considerado objetivo prioritario por autoridades mexicanas desde 2019, incluso con una recompensa activa por información que condujera a su captura.
Años después, fue puesto bajo custodia de autoridades estadounidenses, consolidando un caso que refleja la coordinación bilateral en materia de seguridad.
Lo que sigue: sentencia en puerta
Tras declararse culpable, Cruz Sánchez enfrenta una posible condena que podría alcanzar hasta una década en prisión. Su audiencia de sentencia está programada para el próximo 7 de julio.
El caso representa un nuevo episodio en la ofensiva judicial contra mandos intermedios y altos del narcotráfico, figuras que, como “El Vaquero”, han sido clave para sostener la logística y expansión de estas organizaciones criminales más allá de las fronteras mexicanas.
