
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) presenta este miércoles un informe que documenta presuntas violaciones sistemáticas a los derechos humanos dentro de las misiones médicas cubanas en el extranjero.
El informe, basado en 71 testimonios recopilados por el organismo, expone prácticas como la retención de pasaportes, restricciones de movilidad, congelación de salarios y limitaciones a la libertad de expresión de los profesionales de la salud enviados por el régimen cubano.
El presidente de la CIDH y relator para Cuba, Stuardo Ralón Orellana, explicó en entrevista con Martí Noticias que estas denuncias evidencian un patrón que podría constituir “indicios de trabajo forzoso y trata de personas” dentro del sistema de misiones médicas.
Un sistema bajo escrutinio internacional
Según el informe, las restricciones impuestas a los médicos incluyen la confiscación de documentos, vigilancia constante y amenazas de sanciones penales en caso de incumplir las normas establecidas por el Gobierno cubano.
Ralón señaló que estas prácticas no son hechos aislados, sino parte de un mecanismo que se repite en distintos países donde operan estas brigadas:
“Se vulneran una serie de derechos humanos… tanto en materia laboral como de movilidad humana”, afirmó.
El documento también expone el impacto económico del programa. De acuerdo con datos citados por la CIDH, las misiones médicas generaron alrededor de 4.800 millones de dólares en 2022, aunque una parte significativa de esos ingresos no llega directamente a los profesionales.
Responsabilidad de los países receptores
El informe no solo apunta al Gobierno cubano, sino también a los países que contratan estos servicios.
La CIDH advierte que los Estados receptores tienen la obligación de garantizar que no se vulneren los derechos humanos de los médicos en su territorio, incluyendo el pago directo de salarios y la libertad de movimiento.
“Debe haber una debida diligencia reforzada cuando se trata de personas, no de bienes o servicios”, explicó Ralón.
Herramienta para denuncias y solicitudes de asilo
El organismo considera que este informe puede servir como respaldo para profesionales cubanos que decidan denunciar abusos o solicitar protección internacional.
Ralón indicó que muchos médicos enfrentan presiones, estigmatización e incluso represalias contra sus familias en Cuba si abandonan las misiones.
Parte de un patrón más amplio
El informe se enmarca dentro de un contexto más amplio de denuncias sobre la situación de derechos humanos en la isla.
El relator para Cuba afirmó que la represión persiste y se intensifica en momentos de protestas, al tiempo que subrayó que la ausencia de democracia y libertades fundamentales impide el pleno respeto de los derechos humanos en el país.
Un informe sin precedentes
Según la CIDH, se trata de un documento inédito en la historia del organismo sobre este tema, que busca alertar a la comunidad internacional y promover cambios en la forma en que se gestionan estas misiones.
“El informe deja claro que la narrativa oficial no coincide con los datos ni con los testimonios recopilados”, concluyó Ralón.
Estados Unidos ha presionado para poner fin a los programas de médicos cubanos enviados por el régimen al exterior y ha denunciado que se trata de un esquema de trata de personas.
En ocasión de participar en la 50ª Reunión Ordinaria de la Conferencia de Jefes de Gobierno de la Comunidad del Caribe (CARICOM) en San Cristóbal y Nieves, en febrero, el secretario de Estado, Marco Rubio, explicó que a los médicos cubanos “apenas les pagan”.
“Su libertad de movimiento está muy restringida. Y queremos que estos países (que los contratan) entiendan que en eso es en lo que participan. Le pagan al régimen (La Habana), que recauda los fondos. Les pagan por estas misiones médicas. Prácticamente nada de este dinero va a estos médicos, quienes, en muchos casos, creemos son parte de una especie de trata de personas, trata laboral, y nos parece incorrecto”, acotó el secretario de Estado.
