Un pequeño pueblo en Pinar del Río lleva más de dos años sin servicio de agua



Habitantes de Entronque de Herradura, en el municipio pinareño Consolación del Sur, alertaron sobre la crisis en la distribución de agua potable, que afecta gravemente la vida cotidiana de la población.

Según información proporcionada a nuestra redacción por residentes del lugar, la crisis se debe, presuntamente, a desvíos ilegales: se han autorizado conexiones para el uso agrícola como riego de cultivos y llenado de lagunas, en medio de la sequía. Esto estaría provocando que el agua no llegue a los hogares.

Las denuncias indican que, además existirían otros cambios clandestinos a lo largo del trayecto de las tuberías, incluso para el llenado de piscinas.

“Y no hay con quién hablar, porque no hay solución para nada. A nadie le interesa esto, el pueblo cruzando el mar por el fondo”, dijo el ex preso político y opositor Eduardo Díaz Fleitas.

Ante la paralización del servicio de acueducto, las familias se ven obligadas a depender de proveedores particulares, quienes comercializan el vital líquido a precios desorbitados que alcanzan los 4.000 pesos por pipa, una cifra impagable para jubilados y trabajadores que reciben salarios bajos.

“Nos encontramos hace más de dos años sin agua potable. El pueblo está pasando una situación crítica y los viejitos no tienen ni agua para tomar porque el salario [jubilación] que ellos ganan no les alcanza para comprar una pipa de agua”, señaló la activista Nilda García.

En Cuba, el robo y la venta ilegal de agua se han consolidado como un negocio lucrativo debido a la severa crisis de abastecimiento que afecta a millones de ciudadanos.

En muchos casos, los propios conductores de los camiones cisternas desvían el agua de los puntos de carga estatales o la extraen ilegalmente de hidrantes y pozos para venderla a privados.

“Es criminal y cruel lo que están haciendo con este pueblo. Los niños no tienen agua ni para lavar el uniforme para ir a la escuela”.

A pesar de que estas condiciones habrían sido planteadas al gobierno y el Partido Comunista locales, esas instancias no han ofrecido soluciones concretas, lo que incrementa el malestar en la comunidad ya abrumada por los continuos apagones de hasta 30 horas seguidas.

“No les basta que no hay medicamentos, que no hay carreteras, que no hay comida, que no hay alimentos. Entonces lo más necesario que puede tener la persona es el agua. Ellos resuelven todos sus problemas y sin embargo al pueblo lo tienen sumido en plena miseria. A ellos les traen sus pipas de agua, pero nosotros que somos el pueblo, tenemos que comprar una pipa de agua al precio que esté”.

Martí Noticias no pudo hacer contacto con las autoridades locales porque la entidad del Poder Popular no tiene registrado ningún teléfono.

Los activistas hicieron un llamado a las autoridades competentes a revisar esta situación con urgencia, así como a la población de la zona a formalizar denuncias que permitan visibilizar y esclarecer lo que está ocurriendo.





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