La trayectoria de Verónica Castro no solo dejó huella en la televisión, también en el deporte. La actriz mexicana se convirtió en la primera mujer en marcar un gol en el Estadio Banorte, antes llamado Estadio Azteca, durante un partido previo a un Mundial en México.
Verónica Castro, egresada de la UNAM, fue convocada para integrarse al equipo formado por celebridades, donde compartió cancha con figuras como Carmen Salinas y Anel Noreña.
Aunque su carrera estaba enfocada en la actuación, aceptó el reto con entusiasmo y se preparó durante dos meses para el encuentro.

¿Cómo fue el partido que jugó Verónica Castro en el Estadio Banorte?
El encuentro se disputó el 15 de agosto de 1971, previo a la inauguración del Mundial Femenil en México. Con apenas 18 años, la actriz Verónica Castro se tomó el compromiso con seriedad y se concentró en las instalaciones del Club América durante ocho semanas para entrenar.
“Yo dije ‘claro, me encanta el futbol’, yo sí le entré, no recuerdo a nuestro entrenador, pero conocí a Carlos Reinoso, ídolo de las Águilas, ayudó a organizarnos, nos decía ‘tú en este puesto, tú en el otro’, dependía de cómo corríamos”, contó en una entrevista para ESPN.
El momento clave llegó cuando Castro se desmarcó dentro del área tras un pase de una de sus compañeras y remató con la zurda para mandar el balón a la red. Ese tanto le dio la victoria a su equipo por 1-0 y la colocó en un lugar especial dentro de la historia del inmueble.
“Lo tomamos muy en serio, salimos a jugar, quedamos 1-0 ¡No me la creía! metí el único gol y cuando regresamos a los vestidores, antes de empezar escuché que me iban a sacar en camilla, entonces les reclamé ‘a ver, ahora me sacas en camilla o yo a ti, empezaron los problemas”.
El partido también tuvo momentos de tensión. La portera (y actriz) Gabriela Doring sufrió una patada en el rostro que le provocó una herida en la ceja, lo cual derivó en algunos roces dentro del campo, incluidos jaloneos con Lupita D’Alessio, integrante del equipo rival.
“Yo en ese entonces brincaba, benditas piernas que tenía, ya no las tengo, pero me da emoción cuando vuelvo a ese momento y digo ‘¿Esa era yo?’ Yo buscaba a mi mamá, pero aventaba besos a todos porque no sabía donde estaba, pero también fueron para el público, vivimos por y para ellos, hice lo mejor con el afán de gustar”.
Pese a los incidentes, el ambiente general se mantuvo positivo y el objetivo de entretener al público se cumplió.
“Se vio el esfuerzo para quedar bien ante el público, para entretener, especialmente porque se acercaba la inauguración del Mundial, recuerdo ver el Estadio Azteca completamente lleno, se veía padrísimo (…) Estuvo simpático todo, pero nada del otro mundo, cuando acabó, todos terminamos bien.
Al final, Verónica Castro recibió un trofeo por la victoria y se quedó con el reconocimiento del público, que celebró con entusiasmo aquel gol histórico en el Estadio Banorte, uno de los estadios más emblemáticos del futbol mexicano e internacional.
