
La congresista María Elvira Salazar encabezó este jueves una audiencia del Subcomité para el Hemisferio Occidental de la Cámara de Representantes sobre el futuro de Cuba y Venezuela.
El principal testigo, el embajador Michael Kozak, alto funcionario de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, afirmó que Cuba perdió uno de sus principales apoyos tras la caída de Nicolás Maduro y sostuvo que Washington exige condiciones reales para unas elecciones libres en Venezuela.
Durante la sesión, denominada “Latin America After the Fall of Maduro”, Salazar sostuvo que no existe ningún acuerdo con el gobierno cubano y aseguró que la discusión en Washington ya no gira en torno a si habrá cambios en la isla, sino a cuándo y cómo ocurrirán.
“Nos ha dicho básicamente que en Cuba las negociaciones van bien, y que sabemos que no hay ningún tipo de negociación o arreglo con el régimen castrista, sino simplemente cuándo se van, a qué hora y por qué medio”, afirmó la legisladora.
Por su parte, el embajador Kozak aseguró que, tras la captura de Nicolás Maduro en enero de este año, cientos de agentes y asesores cubanos comenzaron a abandonar Venezuela. Según explicó, los funcionarios cubanos habían penetrado las estructuras de seguridad venezolanas con el propósito de vigilar a las propias fuerzas armadas y evitar cualquier movimiento contra Maduro.
“Lo cierto es que se están yendo en masa. Básicamente están siendo replegados, y eso es algo positivo para los venezolanos”, afirmó Kozak, quien añadió que Cuba perdió uno de sus últimos grandes sostenes económicos tras el fin de los subsidios petroleros provenientes de Venezuela.
La audiencia también estuvo marcada por la presión de legisladores republicanos para que la Casa Blanca y el Departamento de Estado definan una fecha para unas elecciones libres y competitivas en Venezuela.
“Todos somos republicanos y estamos pidiendo a la Casa Blanca y al Departamento de Estado, a Marco Rubio, que necesitamos una fecha de cuándo se van a hacer elecciones libres y democráticas en Venezuela”, expresó Salazar.
Aunque evitó ofrecer un calendario específico, Kozak reconoció que aún no existen condiciones plenas para una contienda electoral. Señaló que dirigentes opositores continúan impedidos de regresar al país o participar en la vida política.
“Hay políticos de la oposición que aún no pueden regresar al país ni participar en la vida política; nosotros queremos ver que se les permita participar”, dijo el funcionario.
Salazar insistió además en que Estados Unidos debe garantizar la seguridad de la dirigente opositora María Corina Machado para que pueda reorganizar a las fuerzas opositoras y participar en un eventual proceso electoral.
En otro de los momentos más relevantes de la audiencia, Kozak aseguró que los encuentros en la frontera suroeste de Estados Unidos han disminuido 91 por ciento y afirmó que Washington está ayudando a Venezuela a pasar de ser, según sus palabras, “un facilitador de la actividad criminal” a “un socio responsable”.
También confirmó que el gobierno estadounidense reanudó las operaciones de su embajada en Caracas el pasado 30 de marzo y que se está fortaleciendo la cooperación en materia de narcotráfico y migración.
Kozak afirmó igualmente que Estados Unidos está colaborando en la administración de fondos obtenidos por la venta de petróleo venezolano y otros recursos naturales, con el argumento de que esos recursos sean utilizados en beneficio de la población venezolana y dentro de un proceso de transición política.
