
Activistas y organizaciones de la sociedad civil independiente denunciaron la campaña “Mi firma por la Patria”, lanzada este domingo en Cuba en busca de respaldo para el régimen de Miguel Díaz-Canel.
“En una circunstancia en la que la impopularidad del régimen es altísima, el gobierno quiere demostrar que, justamente, tiene popularidad y se aplica aquella lógica de obligar a la gente a firmar para demostrar al mundo el apoyo que tiene el gobierno, los seguidores que tiene el gobierno, que la revolución tiene la legitimidad, que en los últimos años va languideciendo y va muriendo”, indicó desde La Habana Manuel Cuesta Morúa, presidente del Consejo para la Transición Democrática en Cuba.
La convocatoria ocurre en un contexto en el que el presidente Donald Trump ha hablado de un posible “nuevo amanecer para Cuba” y no ha descartado una eventual operación militar.
“Y el modo de enviarle al mundo el mensaje de que, a la presión de los Estados Unidos, el pueblo cubano responde con el apoyo al gobierno pasa justamente por obligar a la gente a firmar, pero, ya veremos… Será interesante ver hasta dónde logra convocar a la ciudadanía, más allá de los que están y se van a sentir obligados a hacerlo porque, al final del día, la gente está firmando en otra dirección, la gente está firmando para el cambio democrático”, resaltó Cuesta Morúa.
De acuerdo con CubaDebate la recogida de firmas se llevará a cabo en centros laborales, estudiantiles y comunidades para respaldar la “Declaración del Gobierno Revolucionario”, en medio del aumento de tensiones con Estados Unidos.
La declaración del gobierno cubano culpa al recrudecimiento de lo que llaman “bloqueo” y al “asedio energético” de Estados Unidos, de la precariedad de la vida, calificando estas acciones de acto de guerra económica destinado a provocar hambre y derrocar al sistema socialista.
Mientras los medios oficiales presentan la iniciativa como un acto de soberanía frente a presuntas amenazas externas, diversas voces críticas subrayan que este tipo de movilizaciones ocurren en un escenario de represión creciente, donde el control estatal sobre los centros laborales y educativos condiciona la participación de los ciudadanos, quienes temen represalias si se niegan a suscribir el documento oficialista.
La antropóloga e historiadora cubana Jenny Pantoja Torres expresó una contundente crítica contra los mecanismos de validación política del régimen cubano, calificándolos de “farsa” y “manipulación”.
En sus recientes declaraciones, la intelectual despoja de legitimidad a los procesos de recogida de firmas y supuestos plebiscitos, señalando que estas estrategias no son más que un reciclaje de métodos utilizados desde la era de Fidel Castro para simular un apoyo popular inexistente.
Pantoja destaca que la participación ciudadana en estos procesos no nace de la convicción, sino de la desesperación económica y la coacción institucional.
“En este momento de tanta miseria y de tanta crisis en Cuba, yo digo que no hay quien esté obligado a eso. Pero no podemos hablar desde nuestras perspectivas personales porque, en realidad, muchas personas dependen únicamente, porque no tienen remesas y no tienen otro recurso, de un salario con el Estado”, precisó.
De acuerdo con la historiadora habanera, el régimen maniobrará las firmas recogidas y publicará la cantidad que entienda, “porque todo eso lo sabemos hoy en día. Antes lo manipulaban incluso con las computadoras que prestaban desde el Joven Club, que son del Estado también, y entonces, todas esas cifras, lo que van es a apuntar un supuesto apoyo del pueblo cubano, pero es una farsa”, concluyó.
