
La prisión de Quivicán, en la provincia de Mayabeque, se encuentra bajo tensión tras un nuevo episodio de violencia contra el preso político Juan Enrique Pérez Sánchez, artista y manifestante de las protestas del 11 de julio de 2021 quien ha denunciado un ensañamiento constante por parte de las autoridades penitenciarias.
De acuerdo a la curadora de arte Anamely Ramos, especialista del Observatorio de Derechos Culturales, Pérez Sánchez fue víctima de una agresión física por parte de un guardia conocido como Yosbel, alias “el azulito”, uno de los funcionarios con mayor historial represivo en ese centro penitenciario.
El incidente ocurrió cuando el guardia intentó forzar el traslado de los presos del patio antes del horario reglamentario. Pérez Sánchez, conocido por su postura firme contra las violaciones de derechos humanos dentro de la cárcel, se opuso a la medida arbitraria, recibiendo violencia como respuesta: Fue golpeado con rabia por el mando penitenciario.
El preso político, quien cumple una condena de ocho años por su participación en el 11J en Vegas, Mayabeque, ha pasado por diversos penales, incluyendo el Combinado del Este, donde estuvo recluido enfermo de tuberculosis.
Aunque su constitución corporal solía ser fuerte, el rigor de la prisión, la mala alimentación y los episodios de violencia física y psicológica han desequilibrado gravemente su salud.
“Es una persona que no soporta la injusticia, que no tolera infracciones delante de él”, señaló Ramos, destacando que su integridad espiritual se mantiene intacta a pesar del deterioro físico.
En este último conflicto en la cárcel de Quivicán también está involucrado el preso político Roberto Pérez Fonseca, conocido por su larga trayectoria de resistencia y firmeza frente a las violaciones dentro del penal, tras ser condenado injustamente por manifestarse el 11J.
Tanto Pérez Sánchez como Pérez Fonseca han declarado que se plantarán en huelga de hambre si no se toman medidas concretas y rápidas en la prisión contra los abusos de los guardias, incluyendo al represor Yosbel.
“Este último episodio ha generado una pequeña crisis dentro de la prisión, ya que Juan es muy querido y respetado por la población penal”, indicó la curadora de arte.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares a Juan Enrique Pérez Sánchez en el mes de octubre de 2025, tras considerar que su vida e integridad personal corren un riesgo inminente debido a la falta de atención médica y los constantes actos de violencia de que es objeto.
