
El régimen de Cuba aseguró ante el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial de la ONU, en Ginebra, que en la isla no existen manifestaciones generalizadas de racismo.
Fara Maritza Saucedo, vicepresidenta del Tribunal Supremo Popular, negó también el uso de perfilamiento racial por parte de la policía cubana durante la presentación del informe periódico este 23 y 24 de abril, correspondiente al período 2018-2023.
“No tienen los tribunales hasta el momento reportado demandas, casos que tengan que ver con los temas discriminatorios en el orden racial”, afirmó la funcionaria.
La Mesa de Diálogo de la Juventud Cubana resumió algunas de estas argumentaciones de los representantes del régimen y las presentó irónicamente como “Perlas del régimen cubano ante el CERD”.
En respuesta a estas declaraciones oficiales, el cantante y compositor exiliado Yotuel Romero afirmó que el racismo se ha normalizado en Cuba durante más de seis décadas. El artista señaló que existen expresiones cotidianas que calificó de horribles, relacionadas con el color de piel y el tipo de cabello.
“Se han normalizado tanto el racismo en Cuba, que hay expresiones que son horribles que vemos en Cuba, como que si te casas con una blanca adelantas la raza, hay dicen que atrasan la raza, o sea, los negros tienen pelo malo, los blancos tienen pelo bueno, y eso está tan normalizado en Cuba que a veces yo me horrorizo cuando escucho todos estos comentarios”, expresó Romero.
El músico mencionó que las autoridades cubanas intentan mejorar su imagen internacional. Opinó que el éxito de la canción Patria y Vida molestó al gobierno no solo por su contenido, sino porque fue interpretada por cinco artistas afrodescendientes.
“Solamente tienes que mirar el cuadro de la foto de los dirigentes en Cuba. Claramente ellos están intentando a todas costas limpiarse la imagen de forma internacional porque ya les queda poco. Entonces, cuando nos damos cuenta que hicimos una canción, que siempre digo, lo que más le molestó a la dictadura, más que la canción fuera tan verídica, es que fuéramos cinco negros los que estuvieran en esa nación”, añadió el artista.
Romero también sostuvo que la comunidad afrocubana fue objeto de propaganda al inicio de la Revolución, pero que en la práctica se incrementaron los encarcelamientos y la represión hacia este grupo. Mencionó que el racismo es intrínseco en la sociedad y citó un video donde Raúl Castro se refiere a la entrada paulatina de personas negras en la televisión.
“Realmente Cuba es uno de los países más racistas que hay en el mundo y muy provocado por la dictadura, ya que una de las mentiras o los engaños más grandes que le hicieron a la comunidad afrocubana es que cuando Fidel Castro llegara, los negros iban a tener igualdades. Se incrementaron los encarcelamientos a los negros cubanos y la represión. Si quieres ver qué significa White Privilege en un país, solamente tienes que mirar el cuadro de la foto de los dirigentes en Cuba”, subrayó Romero.
Recientemente, la activista cubana Oraiza Estrada expuso ante la ONU que el Estado intenta imponer un relato de ausencia de racismo mientras persigue a voces críticas afrodescendientes. Por su parte, organizaciones como Cubalex, el Comité Ciudadanos por la Integración Racial (CIR) y el Observatorio de Género de Alas Tensas (OGAT) presentaron informes alternativos denunciando una alta presencia de afrodescendientes en las prisiones y vulnerabilidad ante la violencia policial.
Desde Madrid, España, la activista y curadora de arte Yanelis Núñez señaló que la negación del racismo por parte del Estado no es sorprendente. Explicó que las instituciones cubanas utilizan el argumento del “color cubano” para evitar reconocer el racismo estructural y la identidad racial más allá de la genética.
“Que el régimen cubano niegue manifestaciones del racismo dentro del aparato institucional o dentro de la sociedad cubana no nos asombra, principalmente porque es este mismo aparato institucional quien dice que el racismo en Cuba no es estructural y que no ven colores. Hay expresiones que están sumamente internalizadas como resultado de la imposibilidad de los activistas antirracistas a organizarse desde hace más de 60 años”, explicó Núñez.
Núñez destacó la importancia de los “informes sombra” realizados por la sociedad civil independiente. Según la activista, estos documentos permiten que los expertos de la ONU tengan herramientas para interpelar al Estado cubano, el cual suele responder según su conveniencia.
“Vemos este tipo de expresiones dentro del examen de Cuba ante el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial (CERD). Hay que decir que es gracias también a los informes sombra que ha realizado la sociedad civil, que hay un comité de aspectos independientes que está preparado, que sabe cómo funciona la sociedad cubana y que tiene herramientas para interpelar no al Estado cubano que realmente responde lo que quiere”, añadió Núñez.
Finalmente, la activista se refirió a los cuestionamientos de los expertos sobre el uso del término “mulato” en los censos oficiales cubanos por considerarlo etimológicamente racista. Señaló que estas sesiones son momentos donde el gobierno se ve presionado públicamente ante la gestión de organismos internacionales.
