
Los trabajadores formales mexicanos ganan más dinero… Pero hay menos puertas abiertas, lo que favorece la informalidad y la subocupación.
Esta paradoja laboral podría ser transitoria, o un rasgo distintivo de la economía mexicana en este año, según Enrique Quintana, vicepresidente y director general editorial de El Financiero, que en su columna destacó que el salario promedio de cotización de trabajadores afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) alcanzó el récord de los 663.50 pesos diarios, es decir, 19 mil 905 pesos mensuales.
Esta alza significa un 7.1 por ciento para los trabajadores formales, aproximadamente un 2.4 por ciento en términos reales.
Sin embargo, la creación de empleos formales atraviesa su arranque de año más débil desde el 2005, sin contar la pandemia y la crisis financiera de 2008-2009.
Esto se debe a cambios en el mercado laboral, que impactan en la forma en la que los mexicanos obtienen empleos.
Los datos indican que hay 22 millones 724 mil 680 puestos afiliados, récord para el mes de marzo respectoa a años anteriores, con 86.9 por ciento de plazas permanentes.
Sin embargo, la creación de empleos en el primer trimestre es 8.4 por ciento menor al mismo periodo del año pasado.
Las diferencias entre los salarios y la creación de empleos se complementan con los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), que indican que la tasa de desocupación nacional subió de 2.2 a 2.4 por ciento en un año, y que la participación de la población ocupada bajó de 59.3 a 58.6 por ciento.
La tasa de condiciones críticas, es decir, empleos con jornadas inadecuadas, ingresos por debajo del mínimo o ambas cosas, subió de 38.4 a 39.6 por ciento, mientras que la informalidad laboral alcanzó el 54.8 por ciento.
“El dato que conecta todo es el siguiente: la población económicamente activa creció en 558 mil personas en doce meses, pero el empleo formal solo aportó una fracción de esa absorción. Lo que está pasando, entonces, no es desempleo masivo —el mercado mexicano sigue cerca del pleno empleo estadístico— sino que el ajuste se está dando por la vía de la informalidad y la subocupación“, explica Enrique Quintana.
Pese a que los empleos formales y el nearshoring están dejando huella, el problema estaría en el sector terciario, es decir, comercios, servicios y transporte, donde apenas hubo 7 mil 100 puestos laborales nuevos.
“La síntesis del momento es incómoda. El trabajador formal mexicano gana hoy más, en términos reales, que en cualquier punto de la última década. Pero hay menos puertas abiertas para sumarse a ese contrato implícito, y quien se queda fuera engrosa la informalidad o la subocupación“, explicó Enrique Quintana.
