
La comunidad de Güines se encuentra conmocionada tras el brutal asesinato de Mariolis López Silio, de 37 años, ocurrido la noche del pasado 24 de abril. El presunto autor del crimen, identificado como Michael Pérez Sanabria, expareja de la víctima y padre de sus dos hijos menores, continúa prófugo de la justicia pese a la gravedad de los hechos y las denuncias previas de violencia.
“El Observatorio de Alas Tensa lamenta un nuevo feminicidio en Cuba marcado por una violencia extrema y especialmente alarmante. El agresor utilizó un arma de fuego, un elemento poco frecuente en este tipo de crímenes en Cuba y que agrava la peligrosidad del caso. Más aún porque el presunto feminicida continúa en paradero desconocido”, indicó Ileana Álvarez, directora del Observatorio de Género Alas Tensas (OGAT).
La indignación crece en Mayabeque ante la aparente incapacidad de las fuerzas del orden para localizar al perpetrador del crimen. La familia ha hecho un llamado público ofreciendo una recompensa por información que lleve a su captura, ante la respuesta oficial de que “no hay vehículos disponibles” para realizar el operativo de búsqueda.
“El crimen tuvo además una crueldad terrible. Mariolis habría sido secuestrada y trasladada por distintos puntos de Güines hasta un descampado conocido como la pista de motocross, donde fue asesinada. La violencia ejercida contra su cuerpo muestra el nivel de saña y brutalidad de este feminicidio”, apuntó Álvarez.
Según los testimonios de familiares y vecinos, el ataque comenzó en la vivienda de la mujer, donde Pérez Sanabria irrumpió, propinó golpes a Mariolis y la secuestró a punta de pistola, trasladándola por la fuerza en una motocicleta.
El cuerpo de la víctima fue hallado posteriormente en la zona deshabitada a la salida del pueblo. El informe de los hechos describe una saña extrema: Mariolis recibió tres disparos de arma de fuego que le provocaron la muerte por disfunción multiorgánica. El agresor abandonó el cuerpo en el lugar antes de darse a la fuga.
Conocidos de la víctima aseguran que este desenlace fatal pudo haberse evitado. En diciembre de 2025, Pérez Sanabria ya había protagonizado un episodio de extrema violencia al entrar a la vivienda de Mariolis armado de un tubo para destruir el mobiliario.
“OGAT verificó antecedentes de violencia del agresor contra Mariolis y contra su madre, quien padece secuelas de agresiones previas”, precisó Álvarez.
Aunque Mariolis había presentado denuncias de abuso doméstico ante la unidad policial de la localidad, personas cercanas a ella afirman que luego las retiró.
“Era madre de cuatro menores, la más pequeña, una bebé de meses a quien todavía amamantaba. Ese dato vuelve aún más doloroso el crimen. No solo le arrebataron la vida a una mujer joven, sino que dejaron a cuatro niñas y niños sin su madre en medio de una crisis social y económica que profundiza la desprotección de la familia”, detalló la especialista.
“En Cuba, las violencias contra las mujeres se han agravado en un contexto de crisis, precariedad, falta de protección institucional y ausencia de mecanismos eficaces de prevención. Hasta este 27 de abril el Observatorio de Alas Tensas registra 20 feminicidios, 14 intentos de feminicidio y un asesinato de hombre por motivos de género”.
Las organizaciones independientes y la comunidad exigen justicia inmediata y el fin de la revictimización de Mariolis. “Nada justifica quitarle la vida a una mujer. Las mujeres no son propiedad de nadie. Denunciar estos crímenes no es delito, es una forma de proteger otras vidas”, recalcó la experta del OGAT.
