Sancionar a contratistas y proveedores ya no basta – El Financiero


En el discurso público de los últimos años, la corrupción en las compras gubernamentales dejó de ser una excepción para convertirse en una sospecha permanente. Ahí tiene la larga y nueva lista de proveedores asociados a la exfamilia presidencial tabasqueña que aseguran siguen teniendo “mano” en muchos de los procesos.

Raquel Buenrostro (Ilustración de Laura Mancilla)

La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno que lleva Raquel Buenrostro es cierto, se ha centrado en sancionar, pero muchas veces, cuando se analiza lo que persigue, distan mucho de ir por los grandes incumplidos, eso sí, en el primer trimestre de 2026, sancionó a 32 proveedores y contratistas ¿mucho o poco? Depende del cristal con que se mire.

Imponer multas por más de 15 millones de pesos e inhabilitar empresas hasta por dos años manda una señal, aunque el monto parece menor con respecto a los grandes contratos que se pelean en el Gobierno Federal y es ahí donde se cuestiona si realmente las sanciones están cambiando la conducta de quienes viven de venderle al gobierno o sólo estamos viendo el mismo ciclo de irregularidades con distinto calendario y actores.

Lo primero que llama la atención es la causa principal de las sanciones: la presentación de información falsa en procesos de contratación. Fueron 24 casos. Es decir, no se trata de errores administrativos menores ni de incumplimientos derivados de la operación diaria. Estamos hablando de empresas que decidieron competir alterando datos, simulando capacidades o entregando documentación falsa para obtener contratos públicos.

Y eso abre un tema delicado: si todavía resulta rentable mentir para contratar con el gobierno, entonces el problema no sólo está en los proveedores, sino también en los filtros institucionales que durante años permitieron y permiten que muchos pasen. En cierta dependencia, recientemente contaban un hecho real: se firmaron los contratos por cierto monto para ser revisados y autorizados, en algún momento del proceso, el contrato aprobado fue modificado por una cantidad mayor para que fuera autorizado por la última firma que faltaba, pero dado que había sospechas de colusión entre la empresa y algún funcionario público del área, se revisó nuevamente y la sorpresa es que el contrato ya iba modificado por un monto mayor, que simplemente iba a ser autorizado, ya que había pasado todos los filtros previos, dinero que iba a las manos de alguien más.

El segundo dato relevante es que el IMSS encabeza la lista de dependencias con más proveedores sancionados. No sorprende. El sector salud sigue siendo uno de los espacios con mayor presión presupuestal, más urgencia operativa y, por consecuencia, más vulnerabilidad frente a empresas que apuestan a la opacidad o al incumplimiento.

La combinación es explosiva: compras urgentes, grandes montos y procesos complejos. Ahí es donde históricamente florecen los intermediarios “milagro”, que son las compañías improvisadas y los proveedores que prometen más de lo que pueden entregar. La transparencia, cuando realmente se ejerce, termina siendo también una forma de presión económica.

Pero tampoco conviene caer en triunfalismos. Treinta y dos sanciones en tres meses no es nada relevante si se comparan con el tamaño del universo de contrataciones públicas federales. El reto no es sólo castigar, es prevenir.

Aunque el mensaje parece claro –incumplir contratos públicos tiene consecuencias–, el problema es la corrupción arraigada y el hecho de que muchos aún calculan que las ganancias de una mala práctica superan el riesgo de ser descubiertos. Ahí es donde está la verdadera batalla, porque no sólo se trata de anunciar sanciones, sino de construir un sistema donde hacer trampa deje de ser rentable.

Reforma electoral, obstáculo para la inversión

Y ya que se está hablando de nuevo de la reforma judicial con la propuesta presidencial de posponer la elección de juzgadores del siguiente año al 2028, dicha reforma es identificada como uno de los factores por los que está detenida la inversión nacional e internacional, de acuerdo al Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI), un órgano interno del Colegio de Ingenieros Civiles de México, conformado por nueve cámaras y asociaciones.

Fernando Gutiérrez (Ilustración de Laura Mancilla)

El Consejo de Políticas de Infraestructura fue creado hace año y medio y su primer coordinador ejecutivo fue ni más ni menos que Alfredo Elías Ayub, exdirector general de CFE, quien falleció en noviembre pasado. Ahora, el relevo lo ha tomado Fernando Gutiérrez Ochoa, director General y presidente de Grupo Gimsa y, hasta marzo pasado, presidente de la Junta de Honor y de la Fundación del Colegio de Ingenieros Civiles de México.

El Consejo está integrado por la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), la Cámara Nacional de Empresas de Consultoría (CNEC) y la Federación Mexicana de Colegios de Ingenieros Civiles (FEMCIC), quienes coincidieron en que la inversión se está frenando también por los obstáculos que hay en la revisión del T-MEC y los aranceles, y el avance del crimen organizado, por lo que esperan que la propuesta presidencial sirva para recuperar la confianza.

Sin embargo, el Consejo considera que los objetivos y metas del Plan México, así como la recién aprobada Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica para el Desarrollo con Bienestar, ofrecen mejores condiciones que el sexenio pasado para la inversión privada, y por mucho, algo bueno después de todo.

Avanzar en manufactura, el reto

México presume ser potencia manufacturera en América Latina. Y si que lo es, ya que el sector representa 20 por ciento del PIB, el más alto de la región. Pero cuando se revisa qué tanto valor genera esa manufactura, aparece la verdadera alerta: apenas 7.9 por ciento proviene de industrias intensivas en propiedad intelectual. Es decir, producimos mucho, pero innovamos poco.

El dato de la Cepal y la Oficina Europea de Patentes exhibe una contradicción incómoda. Mientras que Colombia y Uruguay logran que más de una quinta parte de su manufactura esté vinculada a patentes y marcas, México sigue atrapado en el modelo de ensamblaje.

La automotriz, la electrónica y la farmacéutica exportan millones, pero buena parte de la tecnología y las patentes siguen viniendo de fuera, principalmente de Asia y es ahí, en donde el equipo de la Secretaría de Economía que lleva Marcelo Ebrard, ha tratado de impulsar el cambio.

Paradójicamente, 86 por ciento de las exportaciones manufactureras mexicanas a Estados Unidos dependen de propiedad intelectual intensiva. El problema es que la propiedad no es mexicana.

El llamado Plan México acierta al poner sobre la mesa el fortalecimiento de patentes y derechos de propiedad intelectual. Porque el verdadero reto ya no es atraer fábricas, sino generar conocimiento propio. De lo contrario, México seguirá siendo indispensable para producir, pero prescindible para innovar y dado el momento que se vive a nivel mundial, es fundamental avanzar en esa materia. Al menos las empresas nacionales e internacionales tienen claro que crear patentes es una tarea indispensable para hacer la diferencia, y todo indica que será uno de los planes en que más se trabajará en estos meses.

Bankaool y Mifel en la final

Ya comentaba ayer que el tema de los deportes ha revolucionado el negocio, y las marcas también están al pie del cañón, y la próxima final de fútbol entre Cruz Azul y Pumas también dejó claro la importancia que tienen los patrocinios para el sector financiero. Primero, quien ya domina al fútbol con el patrocinio de la liga, es el banco más grande del sistema y es BBVA, que apostó hace años a esa vía, además de tener el estadio en Monterrey, pero quien se integró rápidamente fue Bankaool que lleva José Antonio Pérez Simón que eligieron a mitad de una temporada de hace un par de años arrancar con el Cruz Azul y les ha funcionado, ya son varias semifinales y finales que les tocó estar en el centro de atención; y con más de una década, luego de la salida de Banamex de patrocinar a varios equipos, tras el triste caso de Oceonografía, es el banco Mifel que lleva Daniel Becker quien tomó el patrocinio de Pumas, y logró atraerá más clientes de la máxima casa de estudios. Este jueves, arranca el primer partido de la final, en donde también las marcas juegan y buscan ganar.

Por lo pronto, la moneda está en el aire.



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