
Más de 41 millones de colombianos están convocados este domingo a las urnas para elegir al próximo presidente del país en una contienda que podría redefinir la política interna y las relaciones de Colombia con Estados Unidos.
Los centros de votación están abiertos entre las 8:00 de la mañana y las 4:00 de la tarde para una elección en la que participan más de una decena de aspirantes.
La Registraduría Nacional iniciará el conteo preliminar de votos una vez cerradas las mesas, mientras que los resultados definitivos serán confirmados posteriormente durante el proceso oficial de escrutinio.
La jornada contará con la presencia de alrededor de 1.500 observadores nacionales e internacionales, incluidos representantes de la Unión Europea y del Centro Carter.
Los comicios se celebran al término del mandato del presidente Gustavo Petro, quien no puede optar a la reelección. Durante los últimos meses, las relaciones entre Bogotá y Washington han estado marcadas por desacuerdos públicos entre Petro y el presidente estadounidense Donald Trump sobre asuntos relacionados con el narcotráfico, la seguridad regional y la cooperación bilateral.
El resultado electoral también podría influir en la estrategia colombiana frente a los grupos armados ilegales y el tráfico de drogas. La producción de cocaína en el país ha alcanzado niveles históricos, según informes recientes de organismos internacionales, mientras la violencia continúa siendo una de las principales preocupaciones de los votantes.
Analistas consideran probable que ninguno de los candidatos alcance la mayoría absoluta requerida para ganar en primera vuelta, lo que abriría la puerta a una segunda ronda electoral prevista para junio.
Entre los favoritos está el senador de izquierda Iván Cepeda, de 63 años. Hijo de un dirigente comunista asesinado, ha centrado su campaña en la búsqueda de acuerdos con grupos armados ilegales y en la continuidad de algunas de las políticas impulsadas por el gobierno de Petro.
Otro de los favoritos es el abogado y empresario Abelardo De La Espriella, de 47 años, quien se presenta como una figura ajena a la política tradicional. Entre sus principales propuestas figuran una ofensiva más agresiva contra las organizaciones criminales, la construcción de nuevas cárceles de gran capacidad y programas destinados a mejorar el acceso a educación, salud y vivienda.
Además, está la senadora Paloma Valencia, respaldada por el expresidente Álvaro Uribe, y quien se mantiene entre las principales figuras de la derecha colombiana.
Su plataforma enfatiza el combate a la corrupción, el narcotráfico y los grupos armados ilegales. En la recta final de la campaña también ha fijado posiciones sobre asuntos internacionales, incluyendo críticas al régimen cubano.
