
El congresista cubanoamericano Carlos Giménez envió un mensaje de apoyo a quienes resisten dentro de la isla, en ocasión del 5to aniversario del estallido del 11 de julio de 2021.
“Su lucha es nuestra lucha. No daremos un paso atrás. Seguiremos denunciando al régimen criminal en cada pasillo del Capitolio y en cada foro internacional. La libertad de Cuba ya es palpable; estamos más cerca que nunca”, dijo el representante republicano clamando lo mismo que sus compatriotas en la isla: “¡Patria y Vida! ¡Abajo la dictadura!”.
En una columna publicada hoy en Cibercuba, el único miembro de la Cámara de Representantes nacido en la isla recordó cómo aquel día la valentía de un pueblo hambriento y oprimido desafió abiertamente al régimen, dejando al descubierto la cobardía de una cúpula que solo sabe gobernar mediante el terror, el garrote y el miedo.
Giménez, quien habla no solo como político sino como hijo de la patria que vivió en carne propia la miseria impuesta por el castrismo durante casi siete décadas, aseguró que su determinación es más firme que nunca.
“Aquel día, la valentía de un pueblo hambriento y oprimido que se atrevió a desafiar al régimen, desnudó la cobardía de una cúpula que solo sabe aterrorizar a base de garrote y miedo”, escribió.
El legislador republicano por Florida enfatizó que la política de Estados Unidos hacia la dictadura cubana no puede admitir concesiones.
Su labor en el Congreso, afirmó, se centra en asfixiar financieramente al régimen y en desenmascarar su red de esclavitud moderna, conocida falsamente como “misiones médicas”, que explota a los profesionales cubanos para enriquecer a sus verdugos.
Respaldando sin reservas la postura del secretario de Estado, Marco Rubio, Giménez sostuvo que “con dictadores no se dialoga, se les combate”.
Mientras existan presos políticos —héroes encerrados en calabozos inmundos—, el deber moral y político es endurecer las sanciones hasta cortar el último centavo que financia el aparato represivo.
“No es momento para tibiezas diplomáticas”, advirtió el congresista y recordó que el pueblo cubano no ha dejado de luchar ni un solo día: desde los cacerolazos ante los apagones hasta las protestas diarias que estallan en toda la isla.
Esa resistencia constante, dijo, es la brújula que guía su trabajo en Washington y el combustible que impulsa al exilio a redoblar esfuerzos para denunciar los abusos del régimen.
