Terminaron las 24 horas más caóticas del año dentro de las Grandes Ligas, en las que muchos jugadores cambiaron de equipo antes de la fecha límite de canjes.
Hubo grandes ganadores, también perdedores, mientras que algunas franquicias quedaron prácticamente tal cual estaban -más o menos- antes de las seis de la tarde del lunes, que marcó el fin de las transacciones.
En la vorágine de canjes, sólo dos prospectos cubanos cambiaron de equipo, el campocorto Adrián Santana, de los Rays de Tampa Bay a los Marlins de Miami, y el jovencito de 17 años Joniel Hernández, también torpedero, de los Padres de San Diego a los Gigantes de San Francisco.
Pero ninguno de los cubanos actualmente en las Mayores, cuyos nombres se mencionaban con insistencia (Jorge Soler, Adrián Morejón o Luis Robert Jr.) se vieron involucrados en los cambios.
Ganadores
La pieza más codiciada disponible en el mercado era el zurdo Tarik Skubal, ganador con los Tigres de Detroit del premio Cy Young de la Liga Americana en 2024 y 2025.
Y como era de esperarse, se lo llevaron los Dodgers de Los Angeles, el ganador de las últimas dos Series Mundiales, que contaba con la flexibilidad financiera para absorber los más de nueve millones que le quedan por cobrar a Skubal este año y la mejor granja de Ligas Menores, que les permitía dar valiosos prospectos para hacerse de los servicios del estelar zurdo, aunque sea en préstamo por los dos últimos meses de la campaña y la postemporada.
Los Dodgers fueron, a no dudarlo, los grandes ganadores, pero no los únicos.
Los Cachorros de Chicago, que encabezan a los comodines en la Liga Nacional, reforzaron considerablemente su pitcheo abridor, con la llegada de los derechos Kevin Gausman, procedente de los Azulejos de Toronto, y Clay Holmes, de los Mets de Nueva York, así como al zurdo Braxton Garret, de los Marlins de Miami.
Además, los Cachorros añadieron al relevista derecho Ryan Zeferjahn, de los Angelinos de Los Angeles, y al jardinero Tyrone Taylor de los Mets, en tanto se desprendieron de Jameson Taillon, inefectivo dentro de la rotación de Chicago.
Los Medias Rojas de Boston también salieron a pescar y capturaron una pieza de lujo.
El receptor Adley Rutschman, tres veces All Star, pasó de los Orioles de Baltimore, en un canje que involucró a otros seis jugadores.
Boston refuerza uno de sus lados flacos y Baltimore recibe valiosas piezas que le permitirán reconstruir la franquicia desde sus cimientos.
Los Filis de Filadelfia sumaron al líder de los bateadores del viejo circuito, el segunda base venezolano Luis Arrárez.
La llegada de Arráez implica movimientos defensivos entro del equipo. Bryce Harper manifestó de inmediato su disposición de regresar al jardín derecho, mientras que el antesalista Alec Bohm pasará a defender la inicial.
Bryson Stott pasará de la intermedia a tercera base, para abrirle espacio al recién llegado.
Y los Padres de San Diego, de quien se pensaba serían vendedores en este período, reforzaron considerablemente su rotación abridora con el derecho Casey Mize, de los Tigres, y el zurdo Robbie Ray, de los Gigantes de San Francisco, sin desprenderse de sus codiciados relevistas Adrián Morejón y Mason Miller.
Ganadores, pero no tanto
Los Yankees de Nueva York no lograron cubrir todos sus huecos, pero al menos añadieron dos buenos bates, con el dominicano Luis García, quien defiende primera y segunda bases, y el jardinero puertorriqueño Heliot Ramos, de los Gigantes.
En su debut con el uniforme de rayas, García causó un impacto inmediato, al disparar un jonrón, su número 24 del año, y remolcar dos carreras, en la derrota del lunes ante los Cardenales de San Luis.
Los Rays de Tampa Bay, líderes contra viento y marea en el Este de la Americana, sumaron al diestro quisqueyano Freddy Peralta en canje con los Mets, y al receptor canadiense Liam Hicks de los Marlins, en una muestra de la disposición de la gerencia de mejorar para la recta final, a pesar de las limitaciones financieras del club.
Perdedores
Detroit se deshizo de sus dos mejores abridores, Skubal y Mize, a cambio de una serie de prospectos de los Dodgers y los Padres, que, si bien le dan al equipo una buena perspectiva a futuro, deja la impresión de que la gerencia tiró la toalla demasiado rápido, cuando todavía quedan dos meses de campaña y aún existen posibilidades reales de avanzar a los playoffs.
Les pasó en 2024, cuando se desprendieron de hombres valiosos, y aun así, lograron empujar lo suficiente para colarse en la postemporada.
Y los Cerveceros de Milwaukee entran en este grupo, al no poder sumar a Skubal para que conformara un dúo de miedo con el lanzallamas derecho Jacob Misiorowski.
Tenían el talento suficiente para entregar, pero la gerencia se portó tacaña y ello puede costarle caro, si Milwaukee vuelve a toparse con los Dodgers en la postemporada y el zurdo los deja en el camino, una vez más, sobre todo, en un año en el que los Cerveceros parecen listos para caminar hasta un punto que siempre se le ha negado.
