
La Corte Suprema de Estados Unidos anuló el viernes los aranceles más elevados y audaces del presidente Donald Trump. Pero los magistrados dejaron sin respuesta una pregunta de 133 mil millones de dólares: ¿qué va a pasar con el dinero que el gobierno ya ha recaudado en impuestos a las importaciones que ahora han sido declarados ilegales?.
Las empresas han estado esperando para recibir reembolsos. Pero el camino a seguir podría resultar caótico.
Cuando se aclare la situación, según abogados especializados en comercio, es probable que los importadores recuperen el dinero, con el tiempo.
“Va a ser un camino accidentado durante un tiempo”, advirtió la abogada comercial Joyce Adetutu, socia del despacho Vinson & Elkins.
¿Quién se encargará del proceso de reembolso de los aranceles?
Es probable que el proceso de reembolso lo definan una combinación de la agencia de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, el Tribunal de Comercio Internacional en Nueva York y otras cortes inferiores, según una nota a los clientes de los abogados del despacho Clark Hill.
“La cantidad de dinero es considerable”, señaló Adetutu. “Los tribunales lo van a tener difícil. Los importadores lo van a tener difícil”.
“Va a ser realmente difícil no ofrecer algún tipo de opción de reembolso”, dada la contundencia con la que la Corte Suprema repudió los aranceles de Trump, agregó.
¿Qué obstáculos enfrentaría un proceso de reembolso de los aranceles?
La agencia de aduanas estadounidense había recaudado 133 mil millones de dólares en aranceles de la IEEPA hasta mediados de diciembre.
Sin embargo, es poco probable que los consumidores que esperan un reembolso sean compensados por el alza de los precios cuando las empresas repercutieron el costo de los aranceles.
Lo más probable es que ese dinero vaya a parar a las propias compañías.
En una opinión disidente, el juez Brett Kavanaugh reprochó a sus colegas haber eludido el asunto de los reembolsos: “La Corte no se pronuncia hoy sobre si el gobierno debería devolver los miles de millones de dólares que ha recaudado de los importadores, y en tal caso cómo”.
Tomando prestada una palabra utilizada por la jueza Amy Coney Barrett —que se alineó con la mayoría— durante la vista del caso en noviembre, Kavanaugh advirtió que “es probable que el proceso de reembolso sea un ‘desastre’”.
El fin de los aranceles de la IEEPA podría ayudar a la economía al aliviar las presiones inflacionarias. Las devoluciones de los aranceles —como otros reembolsos de impuestos— podrían estimular el gasto y el crecimiento. Pero es probable que el impacto sea moderado.
La mayoría de los países siguen enfrentando elevados gravámenes estadounidenses en sectores concretos, y Trump pretende reemplazar los impuestos anulados usando otras opciones. Los reembolsos que se emitan tardarán en materializarse, de 12 a 18 meses según las estimaciones de TD Securities.
La agencia aduanera estadounidense cuenta con un proceso de devolución de impuestos para cuando los importadores pueden demostrar que ha habido algún error. Podría intentar apoyarse en el sistema existente para reembolsar los aranceles de la IEEPA de Trump, dijo el abogado comercial Dave Townsend, socio del bufete Dorsey & Whitney.
Y hay precedentes de reembolsos ordenados por tribunales a empresas en casos comerciales. En la década de 1990, los tribunales declararon inconstitucional una tasa de mantenimiento portuario que se aplicaba a las exportaciones y establecieron un sistema para que los exportadores solicitaran su devolución.
Pero ni los tribunales ni las aduanas estadounidenses han tenido que lidiar con una situación como la actual: miles de importadores y decenas de miles de millones de dólares a la vez.
“Que el proceso sea difícil de administrar no significa que el gobierno tenga derecho a quedarse con tasas que se cobraron ilegalmente”, apuntó la abogada especializada en comercio Alexis Early, socia del despacho Bryan Cave Leighton Paisner.
Ryan Majerus, socio de King & Spalding y exfuncionario comercial de Estados Unidos, indicó que es difícil saber cómo gestionará la Casa Blanca la enorme demanda de reembolsos. Podría intentar agilizar el proceso, quizá creando una web especial donde los importadores puedan reclamar sus devoluciones.
Pero Adetutu advirtió que “el gobierno está es una posición idónea para hacer que sea lo más difícil posible para los importadores. Puedo imaginar un escenario en el que se traslade tanta responsabilidad como sea posible al importador”, quizá obligándolos a acudir a los tribunales para reclamar el dinero.
Empresas ya piden el reembolso de los aranceles
Muchas empresas, incluyendo Costco, Revlon y el productor de conservas de marisco y pollo Bumble Bee Foods, presentaron demandas para la devolución antes incluso del fallo de la Corte Suprema, con el objetivo de colocarse los primeros en la lista en el caso de que se anularan los aranceles.
Es probable que en el futuro se produzcan más batallas legales. Los fabricantes podrían, por ejemplo, demandar para recibir una parte de las devoluciones concedidas a proveedores que incrementaron el precio de las materias primas para cubrir los aranceles.
