
El Congreso de España rechazó una propuesta que instaba al gobierno a proteger a las mujeres cubanas frente a la represión ejercida por el régimen de La Habana, en una votación ajustada de 18 votos en contra, 17 a favor y dos abstenciones.
La iniciativa, presentada por el Partido Popular, planteaba reforzar la cooperación internacional, dar seguimiento a la situación de los derechos humanos en la isla y brindar apoyo específico a mujeres activistas, periodistas y defensoras de derechos humanos.
Sin embargo, el rechazo de la mayoría de izquierda impidió su aprobación, bajo el argumento de que la propuesta buscaba un posicionamiento político sobre Cuba.
La decisión ha sido duramente criticada por organizaciones de la sociedad civil cubana, que alertan sobre el alto nivel de vulnerabilidad que enfrentan las mujeres en la isla, especialmente aquellas que se oponen al régimen.
La presidenta de la Red Femenina de Cuba, Elena Larrinaga, denunció que las cubanas carecen de protección legal frente a la violencia de género.
“Cuba es el único país de todo el hemisferio occidental que no goza de una ley contra la violencia de género”, afirmó.
Según explicó, esta ausencia de marco legal deja a las mujeres en una situación de desamparo estructural, agravada por un sistema que —denuncian activistas— utiliza mecanismos de presión, vigilancia y castigo contra quienes ejercen su derecho a la libre expresión.
Las mujeres opositoras, periodistas independientes y activistas cívicas enfrentan un riesgo aún mayor. Diversos informes han documentado detenciones arbitrarias, amenazas, campañas de descrédito y el uso del sistema penal como herramienta de intimidación.
“Todo aquello quedó en agua de borrajas… no hubo manera de implementar una ley contra la violencia de género”, lamentó Larrinaga, al referirse a los intentos de la sociedad civil de impulsar reformas durante el proceso constitucional en Cuba.
La activista explicó que estas preocupaciones fueron llevadas incluso al Parlamento Europeo, donde según dijo causó sorpresa la falta de protección legal para las mujeres cubanas.
“Fue una grandísima sorpresa que no esperaban que eso fuera así”, subrayó.
En un comunicado, la Red Femenina de Cuba calificó la decisión del Congreso español como una “claudicación inaceptable” y denunció una “disonancia ética” por parte de sectores políticos que, aseguran, ignoran la realidad de las mujeres en la isla.
Para estas organizaciones, la situación de las cubanas no puede separarse del contexto general de represión, crisis económica y falta de libertades. En ese escenario, las mujeres especialmente las que alzan su voz enfrentan una doble vulnerabilidad: por su condición de género y por su activismo.
“La universalidad de los derechos humanos no admite excepciones de impunidad”, señala el comunicado.
El rechazo de la propuesta en el Congreso español reabre el debate sobre el papel de la comunidad internacional frente a la crisis cubana, mientras activistas insisten en que la protección de las mujeres en la isla sigue siendo una deuda pendiente.
