Venezuela es el nuevo rey del béisbol internacional, al derrotar a Estados Unidos en la final del Clásico Mundial de Béisbol.
Se trata del mayor triunfo en la historia de un país con más de 100 años de tradición beisbolera, pero escasez de resultados internacionales, cuyo mayor éxito era el título que conquistó en el Campeonato Mundial Amateur de La Habana en 1941.
Fueron dos semanas de gran intensidad, desde que se lanzó la primera pelota del certamen en Japón el 4 de marzo, hasta la gran final del martes 17, que dejó muchas historias para los libros.
Maikel García, la nueva estrella del béisbol venezolano
Maikel García, tercera base de los Reales de Kansas City, se confirmó como una de las estrellas emergentes de las Grandes Ligas, al merecer el premio de Jugador Más Valioso del torneo.
García dejó promedio de .385, con diez hits en 26 turnos, par de dobles, un jonrón, cinco carreras anotadas y siete impulsadas, incluida la primera de Venezuela en el choque decisivo ante EEUU.
En el 2025 explotó ofensivamente con los Reales y asistió por primera vez al Juego de las Estrellas, además de ganar el Guante de Oro como tercera base de la Liga Americana.
Ronald Acuña Jr, a la par de Shohei Ohtani
Ronald Acuña Jr, primo de Maikel García, demostró que cuando está saludable, es uno de los peloteros más dominantes de todo el planeta.
Con la victoria de Venezuela, el jardinero derecho de los Bravos de Atlanta se unió a Shohei Ohtani como los únicos en ganar la corona del WBC y de Serie Mundial, más los premios de Novato del Año y MVP en las Mayores.
Joseph Contreras, el jovencito que desafío a Aaron Judge
A Joseph Contreras, un adolescente de 17 años, lo tiraron a los leones para enfrentar nada menos que a Estados Unidos en la fase de grupos que se jugó en Houston.
Hijo del ex lanzador cubano de Grandes Ligas José Contreras, el muchacho, que lanzaba para la débil selección de Brasil, se ganó elogios del capitán estadounidense, Aaron Judge, a quien le partió el madero y lo obligó a batear para doble play con rola a tercera con bases llenas, para redondear un escón de leyenda.
El chico es uno de los mejores serpentineros a nivel escolar en Estados Unidos y ya tiene una beca para jugar en la Universidad de Vanderbilt, aunque es muy probable que sea escogido en el draft amateur de este año, para comenzar su carrera profesional de la mano del poderoso agente de peloteros Scott Boras.
Ondrej Satoria, el electricista que dominó a Japón
Ondrej Satoria es un electricista checo que en sus ratos libres se dedicaba a jugar pelota.
En el último partido de su carrera amateur, enfrentó al campeón defensor del Clásico, Japón, antes de regresar a su natal República Checa para enfocarse a tiempo completo a su oficio laboral.
Con una recta que a duras penas alcanzaba las 79 millas por hora, Satoria mantuvo en un puño a los nipones por cuatro innings y dos tercios, ante el asombro de los 55 mil aficionados que colmaron las gradas del Tokyo Dome.
En un acto de generosa grandeza, la fanaticada japonesa le regaló una cerrada ovación, cuando dejó la lomita con la pizarra empatada a cero.
Italia, la Cenicienta que se coló entre los grandes
Cuando se habla de béisbol en el mundo, se mencionan obligatoriamente a Estados Unidos, República Dominicana, Japón, Venezuela y Puerto Rico. Incluso, hasta a la ahora muy debilitada Cuba.
Pero después de este Clásico, habrá que incluir a Italia por derecho propio.
De la mano del manager venezolano Francisco Cervelli, la selección europea, llegó hasta las semifinales, tras ganar invicta la fase de grupos y dejar en el camino a los boricuas en los cuartos de final.
Es cierto que casi todos sus jugadores nacieron en Estados Unidos, pero mostraron compromiso con sus raíces y orígenes, para escribir una historia de Cenicienta que enamoró a medio mundo y cambió la percepción del béisbol en un país dominado por el fútbol.
Récord de asistencia en un béisbol cada vez más global
Un millón 619 mil 839 fanáticos pagaron sus entradas para todos los juegos del torneo, para marcar un nuevo récord de asistencia, por encima del 1,306,414 establecido en 2023.
Este año también fijó un récord de ganancias para los equipos.
El campeón Venezuela recibió 6.75 millones de dólares (750 mil por participar, un millón por avanzar de la fase de grupos, 1.25 millones por ganar su choque de cuartos de final, 1.25 millones por ganar en semifinales y 2.5 millones por el juego final.
El subcampeón Estados Unidos se quedó con cinco millones.
El aumento en los premios fue impulsado por un contrato de 100 millones con Netflix para exclusividad del Clásico Mundial en Japón.
