La movilidad y flexibilidad pueden trabajarse en una rutina de 15 minutos, según GQ, y una revisión sistemática y metaanálisis publicada en PubMed concluyó que el estiramiento estático mejora la flexibilidad en adultos.
Esa combinación reúne una propuesta práctica y un respaldo científico. Según GQ, el entrenador Alejandro Matias difundió una rutina breve para principiantes que también puede ayudar al equilibrio, mientras que la revisión en PubMed señaló que las mayores mejoras aparecen con cuatro minutos por sesión en efectos agudos y 10 minutos por semana en efectos crónicos.
La importancia de estas rutinas parte de una idea práctica recogida por GQ: la fuerza y el trabajo cardiovascular no cubren por sí solos todas las necesidades del cuerpo. El medio sostiene que mover el cuerpo con facilidad, reducir la rigidez articular y ejecutar mejor los ejercicios también depende de atender la movilidad y la flexibilidad.
Según GQ, la rigidez en las articulaciones puede elevar el riesgo de lesión y limitar el rendimiento durante el ejercicio. En paralelo, aunque desde un enfoque científico distinto, PubMed concluyó que el estiramiento estático mejora la flexibilidad en personas adultas.

La propuesta que difundió Matias, de acuerdo con GQ, busca ofrecer una entrada simple para quienes no saben cómo empezar. El medio la presenta como una rutina apta para principiantes y la vincula además con una mejora del equilibrio.
La revisión sistemática y metaanálisis publicada en PubMed buscó estudios en siete bases de datos. El trabajo partió de una pregunta concreta: cuál es la dosis óptima de estiramiento estático para aumentar la flexibilidad en adultos.
El análisis incluyó ensayos controlados aleatorizados y no aleatorizados sobre una sola sesión o múltiples sesiones de estiramiento estático frente a controles pasivos sin estiramiento, según la publicación. El estudio examinó efectos agudos y crónicos sobre uno o más resultados de flexibilidad.
Los autores incluyeron 189 estudios con 6.654 adultos. Según PubMed, el análisis halló un efecto positivo moderado del estiramiento estático agudo y un efecto positivo grande del crónico sobre la flexibilidad.

El mismo trabajo situó el punto de mayor mejora en cuatro minutos por sesión para los efectos agudos y en 10 minutos por semana para los crónicos. La revisión también señaló que, una vez superados esos umbrales de volumen acumulado, no aparecieron mejoras adicionales.
Otro de los hallazgos de PubMed fue que la intensidad, la edad, el sexo y el nivel de entrenamiento no cambiaron de forma significativa las mejoras observadas. En los efectos crónicos, la frecuencia semanal de las sesiones y la duración total de la intervención tampoco alteraron de forma significativa los resultados.
El trabajo sí encontró una diferencia en el punto de partida de cada persona. Según la revisión, los adultos con menor flexibilidad de base lograron avances mayores que quienes partían de niveles promedio.
Ese dato encaja con el enfoque práctico que GQ atribuye a la rutina de Alejandro Matias. El medio la presenta como una opción ideal para principiantes, un grupo que puede identificarse con esa menor flexibilidad inicial.

La revisión también detectó una diferencia según la zona trabajada en los efectos agudos. Según PubMed, las mejoras fueron mayores en los isquiotibiales que en la columna después del estiramiento estático agudo.
En el plano práctico, GQ recoge una secuencia breve que puede completarse en 15 minutos:
- La postura de la esfinge (espalda)
- La zancada de corredor (flexores de cadera)
- La postura gato-vaca (espalda media)
- La postura del perro boca abajo (isquiotibiales y gemelos)
- La postura del niño (cadera)
- La zancada cosaca (entrepierna)
- La postura de la paloma (glúteos)
- La postura del cangrejo (espalda baja)
- La postura del oso (pecho)
Cada persona puede elegir los ejercicios según la zona que necesite trabajar o hacer la rutina completa y mantener cada postura durante varios segundos.
