
Estados Unidos decidió no renovar su acuerdo comercial T-MEC con Canadá y México, según declaró el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, por lo que optó en su lugar realizar revisiones anuales del pacto, una medida que corre el riesgo de generar incertidumbre para las empresas que producen bienes en toda Norteamérica.
Trump se desencantó con el acuerdo durante su segundo mandato, en parte porque protegía a amplios sectores del comercio de los aranceles que pretendía imponer y hacía poco por solucionar los déficits comerciales con México y Canadá.
El presidente de EU intentó aumentar la presión antes del 1 de julio, fecha límite para el T-MEC, argumentando que Estados Unidos estaría mejor sin él. Sin embargo, este camino será difícil, dado el apoyo bipartidista al T-MEC en el Congreso, aunque algunos legisladores y sindicatos deseen que se mejore.
¿Qué significa que Trump no renueva el T-MEC?
El Acuerdo entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC) seguirá vigente durante otra década, siempre y cuando ningún país decida retirarse. Las revisiones anuales, en lugar de una renovación a largo plazo, abren la puerta a años de negociaciones polémicas sobre las normas que rigen las cadenas de suministro en todo el continente y los bajos aranceles, vitales para los fabricantes de automóviles, los agricultores y las empresas energéticas.
En declaraciones previas al anuncio oficial, Greer afirmó que la administración Trump “no está dispuesta a aprobar el acuerdo sin más”.
“Creemos que existen problemas importantes”, dijo Greer en una entrevista con Bloomberg News el miércoles, y agregó que se necesitan varios cambios para corregir los desequilibrios.
Aunque la decisión de Estados Unidos no fue una gran sorpresa, supuso un giro radical para el presidente Donald Trump, quien había impulsado el T-MEC original en 2020 y en su momento lo calificó como el “mejor y más importante acuerdo comercial jamás firmado”.
Las posibles perturbaciones y el amplio impacto económico son evidentes. El T-MEC impulsó la actividad económica entre los tres países, que en conjunto representan casi un tercio del producto interno bruto mundial.
El comercio intrarregional superó los 1.6 billones de dólares en 2024, frente al billón de dólares que alcanzó cuando el acuerdo entró en vigor en 2020.
El miércoles, en el sexto aniversario de la entrada en vigor del T-MEC, los países podrían haber prorrogado el acuerdo, que Trump negoció durante su primer mandato, por 16 años.
Sin embargo, ese escenario era improbable, ya que Trump dejó claro que quería introducir cambios o que podría optar por seguir adelante por su cuenta, como parte de una estrategia más amplia de su administración para repatriar empleos manufactureros y obtener concesiones de sus socios comerciales.
El T-MEC ha aportado cierta estabilidad en un periodo turbulento que incluyó los enfrentamientos arancelarios de Trump con China y otros socios comerciales importantes. Sus medidas para imponer nuevos aranceles vinieron acompañadas de amplias exenciones para los productos que cumplen los requisitos del T-MEC, lo que mitigó el impacto en México y Canadá.
