
El sacerdote Castor Álvarez Devesa calificó el reciente anundio del régimen cubano de indultar a más dos mil presos, así como la aparente tranquilidad en las celebraciones y procesiones de Semana Santa en Cuba, como un “guiño” al Vaticano.
Según el religioso, estas acciones buscan posicionar a la Santa Sede como mediadora ante una posible negociación entre Cuba y Estados Unidos en medio de la fuerte crisis en la isla y las presiones de Washington.
Álvarez Devesa señaló que el anuncio de los indultos en Viernes Santo, sumado a la actitud de no impedir las procesiones como es habitual en años anteriores, responde al interés de las autoridades de lograr un pacto con EEUU.
Respecto a la Semana Santa 2026, el sacerdote indicó que no se han reportado incidentes en las procesiones fundamentales. No obstante, mencionó la prohibición de una procesión solicitada por el padre Alberto Reyes en Esmeralda, Camagüey, el pasado 19 de marzo.
El religioso subrayó que el régimen mantiene una postura de no prohibir porque ve a la Iglesia como un interlocutor necesario que no puede eliminar. Para Álvarez Devesa, ante los precedentes de negociaciones previas, el gobierno prefiere no cerrar ese puente de comunicación con el Papa y las instituciones eclesiásticas en el contexto actual.
En un mensaje al pueblo de Cuba por el Viernes Santo, el padre Castor expresó que “Jesucristo sufre con el inocente” y se solidarizó con quienes permanecen encarcelados. Aunque celebró la libertad de los beneficiados por el indulto, abogó porque Cristo ayude a que Cuba cambie “todo aquello que no es amor” y que la libertad alcance finalmente a todo el pueblo.
