Pacientes con VIH en Guanabacoa, La Habana, denunciaron la recepción de fármacos con fechas de expiración vencidas en una farmacia estatal de la localidad.
La activista Evelyn Pineda, quien padece la enfermedad al igual que su hijo de 10 años, informó a Radio Martí sobre la irregularidad en el suministro.
“Muchas veces no hay. Cuando te avisan que hay medicamentos, que tú vas a buscarlos, están vencidos. Eso que me dieron ahora, del niño, del mes pasado, yo lo cogí y tienen fecha de vencimiento en diciembre de 2025”, declaró Pineda.
La activista añadió que otros pacientes le han comunicado situaciones similares: “Han llegado a mí y me han dicho que también han dado medicamentos vencidos y, a veces, también los han dejado”.
Trabajadores de la farmacia estatal, ubicada en la calle Aranguren, en Guanabacoa, indicaron a este medio que los fármacos o Terapia Antirretroviral (TAR) provienen de donaciones. Según su versión, los productos pueden consumirse “mientras eso esté sellado y no cambie de color el medicamento”.
Pese a las afirmaciones del personal de la farmacia, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) establece que la potencia garantizada de un fármaco termina en su fecha de expiración. La agencia recomienda no utilizarlos debido al riesgo de pérdida de efectividad o la aparición de efectos adversos.
Pineda señaló que los pacientes en la isla no pueden verificar el impacto de estos medicamentos vencidos por la falta de acceso a pruebas de células T, las que ayudan al sistema inmunitario a combatir gérmenes y a protegerse de enfermedades.
“No sabemos si no hace efecto o no porque a nosotros no nos hacen chequeo. No nos están llevando a la consulta del IPK (Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí) porque dicen ellos que no tienen combustible”, explicó.
Otro paciente consultado en la capital cubana, que participa en un estudio clínico para una vacuna contra el VIH, afirmó que quienes integran dicho programa reciben un tratamiento diferente. “Mis medicamentos yo los cojo en la farmacia del Hospital Ameijeiras, que por eso son priorizados, por el tema de la vacuna. Cada seis meses me hacen un estudio completo”, precisó.
En contraste, Orlando Ramírez, residente en el municipio capitalino de Diez de Octubre, reportó padecer un síndrome de desgaste que vincula, entre otros factores, al consumo de fármacos vencidos. Ramírez explicó que actualmente la farmacia entrega suministros para tres meses, pero con fechas de caducidad próximas o vencidas.
“El viaje pasado sí me di cuenta que llevaban casi cuatro meses de vencimiento, y en este expiran ahora, en mayo de este año. O sea, ya en mayo esto que nos dieron expira”, señaló Ramírez.
El paciente alertó sobre las consecuencias de una “terapia fallida”: “Te baja mucho la defensa del cuerpo, te eleva entonces la carga viral. Yo estuve con problemas por falta de medicamentos y por medicamentos vencidos”, concluyó.
