
La Guardia Costera de Estados Unidos recordó este viernes los requisitos legales que deben cumplir las embarcaciones con bandera estadounidense que pretendan navegar hacia o desde aguas territoriales de Cuba.
En su cuenta en X, el Distrito Sureste de la agencia destacó la normativa que establece que cualquier embarcación registrada en EEUU debe obtener previamente una autorización oficial antes de realizar un viaje a la Isla.
Para ello, los propietarios o capitanes de las embarcaciones deben presentar el formulario correspondiente (CG-3300) con los detalles del itinerario y la documentación requerida para su evaluación.
Las autoridades marítimas señalaron, además que, tras cambios regulatorios introducidos en 2019 por el Departamento de Comercio, las solicitudes deben incluir una licencia específica emitida por esa agencia del Gobierno.
Al regresar a EEUU, los navegantes están obligados a notificar su llegada tanto a la Guardiacostera y a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), siguiendo los procedimientos de inspección y entrada establecidos.
El incumplimiento de estas normas deriva en demoras, sanciones o la denegación de ingreso al país, según la agencia, encargada de la seguridad marítima, la interdicción de drogas, el control migratorio y operaciones de búsqueda y rescate.
El pasado 25 de febrero tuvo lugar un incidente en aguas cubanas, que involucró a una embarcación civil registrada en el estado de la Florida y un barco de guerra de las tropas guardafronteras cubanas.
Según las autoridades del régimen, como consecuencia del enfrentamiento armado murieron cuatro tripulantes de la lancha procedente de EEUU, en la que viajaban 10 personas.
Otro de los tripulantes falleció posteriormente en una institución sanitaria debido a las lesiones recibidas en el intercambio de disparos, para totalizar cinco muertos, de acuerdo con el informe del régimen.
El gobernante Miguel Díaz-Canel anunció durante una comparecencia que se espera la llegada a Cuba de un grupo de expertos del FBI para investigar el incidente en el lugar de los hechos.
A inicios de febrero, la Administración Trump había renovado la emergencia nacional relacionada con las restricciones para los viajes por mar desde EEUU hacia Cuba, vigente desde 1996 con la Proclama Presidencial 6867.
Al firmar la continuidad de la emergencia, EEUU sostiene que el régimen cubano no ha demostrado que se abstendrá de usar sus fuerzas contra barcos que participen en actividades conmemorativas o protestas pacíficas.
Firmada en marzo de 1996 por el presidente Bill Clinton, la Proclama Presidencial 6867 regula el movimiento de barcos registrados en EEUU en aguas cercanas a Cuba y controla entradas no autorizadas en aguas cubanas.
