¡Hoy es domingo de Super Bowl! El juego entre Seattle Seahawks y New England Patriots trae consigo momentos muy esperados, como el medio tiempo de Bad Bunny, y sin importar quién gane, lo que más disfrutamos de este día es la comida.
Un festín de alitas de pollo, papas fritas, pizza y tarros de cerveza acompaña al partido más importante de la NFL, y uno de los platillos esenciales para ver el juego son los nachos, con una cantidad generosa de queso amarillo y jalapeños.
La combinación crujiente de los totopos de maíz con lo sedoso del queso convierte a los nachos en una de las botanas favoritas para ver el Super Bowl. Aunque suelen vincularse de inmediato con la cultura estadounidense y tex-mex, la receta original se creó en México.
¿Quién inventó los nachos y por qué?
Era una noche común de 1943 en el restaurante Club Victoria, de Piedras Negras, Coahuila, cuando un grupo de mujeres llegó al establecimiento. Eran originarias de Estados Unidos y vivían en Eagle Pass, Texas, cerca de la base militar a la que habían sido asignados sus esposos, explica Larousse Cocina.
Debido a su cercanía con México, las mujeres decidieron cruzar la frontera para hacer algunas compras, por lo que al finalizar pasaron a cenar al restaurante de Piedras Negras.
Ignacio Anaya García, jefe de cocina, estaba a punto de cerrar; sin embargo, accedió a recibirlas. El problema fue que ya no había ningún cocinero para preparar los platillos del menú, explica Adriana Reyna, quien era directora de Turismo Municipal de Piedras Negras, en entrevista con El País.
Como buen mexicano, ‘Nacho’, como le decían de cariño, sacó todo su ingenio y puso manos a la obra: “tomó unas tortillas, las hizo triángulos y las frió, les puso queso, las metió al horno y agregó jalapeños”, comentó Adriana Reyna.

Como dato curioso, la chef Pati Jinich explica en un artículo de The New York Times que el queso que se utilizó en ese momento era colby, muy popular en la región durante la Segunda Guerra Mundial.
“Era uno de los ingredientes que entregaba el gobierno estadounidense. Quienes recibían este queso en el lado estadounidense de la frontera, lo vendían o hacían trueques con familiares del lado mexicano”, dice el artículo.
La preparación se convirtió rápidamente en un éxito. Adriana Reyna indica que este efecto puede explicarse debido a que la gastronomía de Piedras Negras es muy tex-mex, por lo que el platillo fue integrado al menú del restaurante Club Victoria, que cerró en la década de los 60.
¿Por qué los nachos se llaman así?
Como ya estarás pensando, sí: el nombre de la popular botana mexicana está relacionado con el apodo de Ignacio Anaya García, aunque no existe una sola versión sobre por qué finalmente se le llamó ‘nachos’ al platillo.
Adriana Reyna afirmó para El País que, al probar la preparación, las mujeres estadounidenses le preguntaron a Ignacio cómo se llamaba el platillo. “Al escuchar mal la pregunta, respondió: ‘Mi nombre es Nacho’”, y de ahí habría tomado la denominación.
No obstante, un artículo de The New York Times afirma que, entre broma y broma, las mujeres terminaron nombrando al plato “el especial de Nacho”, de donde derivó el nombre de la botana.
¿Cómo llegaron los nachos al Super Bowl?
Los nachos poco a poco fueron ganando fama, no solo en el restaurante, sino también en los alrededores de Piedras Negras; sin embargo, el ‘boom’ llegó gracias a un invento de Frank Liberto, un empresario texano.
Para la década de los 70, creó una salsa de queso que se mantenía derretida y lista para comer, explica Larousse Cocina, lo que revolucionó la preparación de los nachos, ya que desde ese momento dejó de ser necesario el uso del horno.
Además, Pati Jinich añade que Frank Liberto también creó “una bomba para el queso”, lo que permitía que los nachos se sirvieran tan rápido como las personas los pedían y así fue como llegaron a los eventos deportivos.

En 1976, los nachos se vendieron en un juego de béisbol de los Texas Rangers y, un año después, en un partido de los Dallas Cowboys, convirtiéndose en una de las botanas favoritas del público.
El País afirma que su popularidad es tal que, cuando llega el Super Bowl, el consumo de los totopos —las tortillas de maíz fritas que en muchos lugares se conocen como nachos— se dispara un 35%.
Actualmente, la receta de los nachos se ha modificado con elementos propios de la cultura tex-mex, como el chili con carne, y otros más sofisticados, como cortes de sirloin que acompañan a los totopos.
