
Israel dio un paso diplomático significativo al anunciar que iniciará negociaciones directas con Líbano, centradas en el desarme de Hezbolá y el establecimiento de relaciones pacíficas entre ambos países.
El anuncio se produce en medio de un frágil alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, que enfrenta serios obstáculos por la ofensiva israelí contra el grupo chiita y las restricciones en el Estrecho de Ormuz.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró hoy que, “a la luz de las repetidas solicitudes para abrir negociaciones directas con Israel, instruí ayer al gabinete para iniciar negociaciones directas con Líbano lo antes posible”.
Netanyahu añadió que “las negociaciones se centrarán en el desarme de Hezbolá y en el establecimiento de relaciones pacíficas entre Israel y Líbano”.
También expresó que Israel “da la bienvenida al llamado del primer ministro libanés para desmilitarizar Beirut”.
Horas antes, Netanyahu reafirmó que Israel continuará sus operaciones militares contra Hezbolá, afirmando que “seguimos golpeando a Hezbolá con fuerza, precisión y determinación” hasta restaurar plenamente la seguridad en el norte de Israel.
Estados Unidos e Irán acordaron recientemente un alto el fuego temporal de dos semanas, mediado en parte por Pakistán, para detener las hostilidades directas. Sin embargo, el acuerdo se encuentra en una situación precaria por dos temas clave: la continuación de la ofensiva israelí contra Hezbolá en Líbano —que Israel insiste en que no está incluida en la tregua con Irán— y las restricciones impuestas por Teherán en el Estrecho de Ormuz, arteria vital para el transporte mundial de petróleo.
El presidente estadounidense Donald Trump y su vicepresidente JD Vance han enfatizado que el alto el fuego no cubre el frente libanés debido a la presencia de Hezbolá.
Mientras tanto, Irán considera los ataques israelíes en Líbano como una violación del acuerdo y ha advertido que podrían hacer “inútiles” las conversaciones.El gobierno libanés ha mostrado disposición a dialogar y busca ser el actor principal en cualquier negociación.
Las conversaciones entre EE.UU. e Irán, lideradas por el vicepresidente Vance, se espera que avancen en los próximos días en Pakistán, con el fin de convertir la tregua temporal en un acuerdo más duradero.
La situación en Oriente Medio sigue siendo altamente volátil: mientras Israel abre un canal diplomático inédito con Líbano, los bombardeos continúan y el riesgo de una escalada regional mayor persiste.
El desarme completo de Hezbolá y la plena reapertura del Estrecho de Ormuz se perfilan como los principales puntos de fricción que determinarán si esta frágil tregua se consolida o se derrumba.
