Después de varios meses de espera, este lunes la Corte Suprema de Estados Unidos escuchará argumentos orales en dos casos relacionados con demandas a compañías que “traficaron” con propiedades de estadounidenses confiscadas por el régimen cubano en su ola de expropiaciones de los ‘60.
“Havana Docks Corporation vs. Royal Caribbean Cruises” y “Exxon Mobil vs. Corporación Cimex” llegan al máximo tribunal en Washington, DC, luego de transitar por Cortes inferiores, tras la activación por parte de la Administración Trump del Título III de la Ley Helms-Burton de 1996.
El mencionado artículo, que había sido suspendido cada año desde 1996 hasta 2019, otorga a ciudadanos y empresas estadounidenses el derecho a demandar en tribunales de EEUU a compañías extranjeras y nacionales que “trafiquen” con propiedades confiscadas en la Isla.
Consulte el texto de la Ley Helms-Burton
La ley fundamental de Estados Unidos para Cuba es la de Libertad y Solidaridad Democrática para Cuba de 1996, o Helms-Burton, que codifica en una sola legislación todas las disposiciones del embargo y las condiciones para su levantamiento.
Consultado por Martí Noticias, el abogado Nicolás “Nick” Gutiérrez, presidente de la Asociación de Hacendados de Cuba en el exilio y quien ha acompañado a los litigantes en el caso contra las navieras, dijo que espera resultados favorables para los damnificados por las expropiaciones.
“Estamos muy esperanzados que después de los argumentos orales, la Corte Suprema falle a favor de los demandantes en los dos casos que ha accedido a adjudicar, tal como le ha pedido tanto la Administración Trump como el grupo bipartidista de Congresistas que presentaron el Amicus curiae”, aseguró.
“Es importante que se interprete al Título III de la Ley Helms-Burton ampliamente, tal como fue la intención del Congreso ya hace tres décadas cuando aprobó la legislación, para quitarle incentivo a la inversión extranjera lo máximo posible, que es usada como sustento para la dictadura”, añadió.
Havana Docks contra los Cruceros
Una de las demandas que más atrajo la atención en el sur de la Florida fue la presentada por la corporación Havana Docks en contra de las navieras turísticas Royal Caribbean Cruises, Norwegian Cruise Line Holdings, Carnival Corporation y MSC Cruises S.A.
Durante la apertura de la Administración Obama, estas compañías incluyeron a Cuba entre sus destinos, para lo cual usaron la terminal de cruceros del Puerto de La Habana, que una concesión otorgada a Havana Docks Corporation antes de la llegada de Fidel Castro al poder.
En 2019, con la activación del Título III de la Helms-Burton, se interpuso una demanda que resultó en una orden de pagar millones de dólares a Havana Docks por parte de las navieras; sin embargo, en 2024 una corte de apelaciones anuló el fallo. La parte litigante llevó el caso a la Corte Suprema.
El punto de debate en este caso, es que los demandados alegan que cuando sus buques fondearon en la Bahía de La Habana cargados de turistas entre diciembre de 2015 y junio de 2019, ya había expirado la concesión que tenía Havana Docks Corporation sobre las instalaciones portuarias habaneras.
“Sería absurdo no encontrar que la confiscación de esos muelles por el régimen cubano detuvo el reloj de los 70 años de la concesión original a Havana Docks, lo cual significa que la actividad de los cruceros constituyó un ‘tráfico’ con una propiedad confiscada”, destacó el abogado Gutiérrez.
Exxon Mobil contra una corporación militar cubana
Una de las mayores compañías petroleras del mundo, Exxon Mobil, interpuso una demanda en contra de la empresa militar cubana CIMEX, parte del conglomerado de GAESA, basada en la confiscación en 1960 de refinerías, terminales y estaciones de servicio pertenecientes a sus subsidiarias en la Isla.
En el litigio, Exxon Mobil sostiene que nunca fue compensada por el régimen cubano tras expropiar esos activos y que, bajo el Título III de la Ley Helms-Burton de 1996, puede demandar a entidades cubanas que actualmente “trafiquen” o se beneficien comercialmente de esas propiedades.
La cuestión de debate en este caso es si la cubana CIMEX está protegida por la Ley de Inmunidades Soberanas Extranjeras, que impide demandas contra Gobiernos extranjeros en Cortes estadounidenses. Exxon defiende que el Congreso autorizó estas demandas al incluir el Título III en la “Helms-Burton”.
Sobre este particular, el abogado Gutiérrez afirma que “la Corte debe encontrar que el lenguaje específico del Título III toma precedencia de la Doctrina del Acto de Estado, lo cual le negaría la protección de inmunidad soberana a CIMEX”, aseveró a Martí Noticias.
Defendiendo el “espíritu” de la Ley Helms-Burton
La Administración Trump mostró su apoyo a Havana Docks Corporation en su demanda contra las compañías de cruceros, al presentar un escrito ante la Corte Suprema en el cual sostiene que el Título III de la Ley Helms-Burton debe interpretarse de manera amplia y conforme a la intención del Congreso.
Entretanto, un grupo de congresistas republicanos y demócratas, liderado por el representante Mario Díaz-Balart, también envió un escrito a la Corte Suprema apoyando el derecho de las compañías estadounidenses de presentar demandas federales por las propiedades confiscadas en la Isla.
Un fallo a favor de Havana Docks Corporation y Exxon Mobil abriría las puertas a un sinnúmero de demandas en contra del régimen cubano y de compañías estadounidenses y extranjeras que operan o explotaron instalaciones que fueron “nacionalizadas” sin compensación en Cuba.
