Falta menos de una semana para que se dé la voz de playball en la temporada de Grandes Ligas del 2026 y más de una decena de peloteros cubanos estarán bajo la lupa por diferentes razones.
Están los que regresan de lesiones, los que entran en su último año antes de la agencia libre y los jóvenes de quienes se espera que exploten y den un paso hacia un nivel superior.
Yordán y Johan, de vuelta a la acción
El tunero Yordán Alvarez, cuando está saludable, es el toletero más completo de la industria.
Capaz de batear para poder y promedio, con una tasa de ponches bastante baja para un slugger de su naturaleza, el bateador designado y jardinero izquierdo de los Astros de Houston es una amenaza en el plato a la hora cero, pero…
Desde su debut en 2019, cuando ganó el premio de Novato del Año de la Liga Americana, solamente en dos ocasiones ha conseguido sobrepasar los 140 partidos jugados. Apenas participó en dos encuentros durante la campaña del 2020, recortada a 60 juegos por la pandemia, mientras que en el 2025 se perdió 114 desafíos por lesiones en una mano y una pierna.
Un Yordán saludable es un seguro bateador de más de 30 bambinazos por año y un asistente perenne al Juego de las Estrellas, además de ser el hombre grande en la ofensiva de los Astros.
Por su parte, el derecho habanero Johan Oviedo enfrenta un renacer con los Medias Rojas de Boston, tras pasar sus primeras cinco campañas en los mediocres Piratas de Pittsburgh y luego de someterse a una operación Tommy John que lo llevó a perderse la campaña del 2024 y casi toda la del 2025.
En los juegos de pretemporada ha lucido inmenso, con un triunfo sin derrota en cuatro apreturas y efectividad de 1.59, con 14 ponches en 11.1 innings, asegurándose un puesto dentro de la rotación de abridores de Boston.
Chapman, como el vino
Compañero de Oviedo en los Medias Rojas, el lanzallamas holguinero Aroldis Chapman sigue burlándose del paso del tiempo y a sus 38 años no ha bajado de las 100 millas por hora en su recta.
Tras su tormentosa salida de los Yankees de Nueva York en el 2022 y su paso por los Reales de Kansas City, los Rangers de Texas y Piratas entre 2023 y 2024, con anillo de campeón de Serie Mundial incluido, Chapman se reencontró con el estrellato en Boston el año pasado, cuando fue reconocido como el mejor relevista de la Liga Americana.
Con 1,331 ponches en su carrera, está a 32 abanicados de convertirse en el líder histórico de ese departamento entre pitchers relevistas, un hito que lo acercaría al Salón de la Fama de Cooperstown.
Siete a las puertas de la agencia libre
Siete miembros del contingente cubano en MLB entran en su año final de sus respectivos contratos, urgidos de grandes temporadas que les permitan firman jugosos pactos cuando lleguen al mercado de agentes libres.
Dos de ellos, los jardineros Adolis García y Luis Robert, cambian de aire para encarar la crucial temporada.
García, tras pasar sus últimas seis campañas con los Rangers, ahora se va a la Liga Nacional con los Filis de Filadelfia, mientras que Robert, que ha pasado toda su carrera en los Medias Blancas de Chicago, también cambia al viejo circuito con los Mets de Nueva York.
También en su año final de contrato están los jardineros Randy Arozarena (Marineros de Seattle) y Lourdes Gurriel Jr (Diamondbacks de Arizona), el primera base Yandy Díaz (Rays de Tampa Bay) y los lanzadores relevistas Raisel Iglesias Iglesias (Bravos de Atlanta) y Adrián Morejón (Padres de San Diego).
Los siete, además, son potenciales fichas de canje a mitad de temporada, en dependencia de cómo marchen a esa altura sus respectivos equipos y las posibilidades de avanzar a la postemporada.
La hora de los jóvenes
A sus 22 años, el derecho Luis Danys Morales dejó muy buena impresión en su debut en el 2025 con los Atléticos y se perfila como una pieza clave en la rotación para el 2026.
En nueve aperturas tuvo marca de 4-3, con efectividad de 3.14, y aunque no se ha visto igualmente sólido en los entrenamientos primaverales, está señalado como tercer abridor del equipo para el 2026.
Miguel Vargas tendrá este año su gran oportunidad para dar el salto que todos esperan de él.
Tercera base de Chicago, para el hijo del legendario jugador de Industriales Lázaro Vargas es ahora o nunca en su intento de consolidarse en las Grandes Ligas.
En la misma página está Andy Pagés, el jardinero central de los campeones Dodgers de Los Angeles.
El año pasado, en su primera temporada completa como titular, Pagés dejó buenos números, con .272 de average, 27 jonrones y 86 carreras impulsadas, aunque se desmoronó durante la postemporada, más allá de la última imagen, con aquel fildeo de leyenda que salvó la Serie Mundial.
Y César Prieto sigue siendo una incógnita con los Cardenales de St. Louis.
Aunque ya dio un paso de avance, al ser incluido en el roster de 40 jugadores, comenzará la temporada en las Menores, donde esperará la ansiada llamada, luego de una experiencia para el olvido en su debut en las Mayores en el 2025, cuando se ponchó en cinco de sus únicos seis turnos, antes de ser enviado nuevamente a Triple A.
