
Las deportaciones de nacionales cubanos desde Estados Unidos marcaron un nuevo giro el pasado 9 de febrero, cuando el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ejecutó el primer vuelo ICE Air hacia Cuba en 2026, con 170 cubanos, varios de ellos con historial criminal.
Según informó la agencia federal, el grupo incluyó individuos condenados por asesinato, secuestro, violación, narcotráfico y otros delitos graves.
Aunque los vuelos de deportación a Cuba operan desde hace años, ICE subrayó que el gobierno cubano había mostrado resistencia histórica a aceptar deportaciones masivas, especialmente cuando se trataba de exconvictos.
Sin embargo, bajo la actual administración, la agencia afirmó que estos vuelos de repatriación se están produciendo en “cifras récord”.
La aeronave trasladó 170 nacionales cubanos, de los cuales 153 eran hombres y 17 mujeres. Reportes previos estimaron que alrededor de 50 pasajeros tenían antecedentes penales, aunque ICE no ha detallado públicamente el número exacto.
En publicaciones oficiales, la agencia destacó algunos de los casos incluidos en la operación. Entre ellos figura Yondeivis Wong Den-Hernandez, condenado por asesinato en segundo grado en Florida y por ayuda y complicidad en la entrada indebida de un extranjero en Texas.
ICE también mencionó a Raul Duquenzne-Batista, vinculado a la pandilla “Los Habaneros” y condenado en Kansas por asalto agravado, violación, secuestro agravado, allanamiento agravado y delitos con armas. Según la agencia, el detenido admitió además haber cumplido 20 años de prisión en Cuba por robo y allanamiento.
Otro de los nombres señalados fue Alexander Padron-Marten, arrestado en Filadelfia en un operativo dirigido por cargos relacionados con tráfico de sustancias controladas.
La lista difundida por ICE incluyó igualmente a Orlando Sanchez-Sarria, condenado por robo mayor, narcotráfico, conspiración para secuestro, conspiración para distribuir cocaína, posesión ilegal de arma de fuego, recepción de propiedad robada y uso de arma durante un delito de drogas. Tras su condena en Los Ángeles, el individuo se trasladó a Filadelfia, según la agencia.
Entre los detenidos figura además Miguel Ramon Caveda-Perez, condenado por violación y posesión de una licencia de conducir alterada o inválida. ICE informó que fue transferido a custodia migratoria desde una prisión estatal.
Asimismo, ICE reportó el arresto de Gaully Quintana Martínez, acusado de agresión agravada con arma peligrosa, tras cumplir condena en Luisiana.
Según ICE, es la primera vez que el gobierno cubano acepta el retorno de personas consideradas previamente “inelegibles”, incluyendo individuos con antecedentes criminales en Estados Unidos. Durante años, La Habana rechazó la devolución de exconvictos, personas con acusaciones penales y ciertos migrantes sujetos a órdenes finales de deportación.
Aproximadamente 42.000 cubanos con orden final de deportación permanecían pendientes de repatriación debido a la negativa de Cuba a aceptarlos. El reciente movimiento podría indicar ajustes en la cooperación migratoria entre ambos países.
Analistas advierten que este giro podría tener implicaciones diplomáticas y operativas, incluyendo la facilitación de nuevos vuelos de deportación, cambios en la dinámica bilateral y reacciones dentro del exilio cubano.
En su comunicado, ICE enfatizó el papel de las órdenes de detención migratoria, conocidas como detainers, como herramienta clave para la seguridad pública. “Las órdenes de detención migratorias nos brindan mayor seguridad”, indicó la agencia.
