
La ofensiva militar conjunta iniciada por Washington e Israel contra Irán ha generado reacciones en Cuba, donde voces de la oposición consideran que el impacto trasciende Medio Oriente y afecta directamente al entramado de alianzas que sostiene al régimen cubano.
El presidente del Consejo para la Transición Democrática en Cuba, Manuel Cuesta Morúa, afirmó a Martí Noticias que la operación representa un debilitamiento del llamado eje autocrático internacional.
“Para Cuba representa la pérdida de otro aliado autocrático… el eje de la autocracia se va destruyendo”, sostuvo.
Asimismo, añadió que Irán fue un socio relevante no solo en el plano diplomático, sino también en apoyos concretos.
“Cuba pierde otro aliado que fue importante no solo desde el punto de vista de las relaciones internacionales, sino también desde el punto de vista del apoyo concreto y logístico en determinados campos”, apuntó.
Cuesta Morúa señaló además que el panorama regional tampoco favorece a La Habana. “Ya Nicaragua no es un aliado confiable… Ortega se ha replegado sobre sí mismo más que salir a la arena internacional como hacía en el pasado. La autocracia cubana se va quedando sola en el mundo y el hemisferio”, dijo.
Para el periodista independiente Boris González Arena el efecto sobre Cuba es claro: “Para el castrismo es otro elemento más de hacerle sentir su soledad y debilitarle cualquier red de apoyo internacional”.
“Uno naturalmente tiene que desear que la dictadura iraní caiga cuanto antes, por el daño que le hace al pueblo iraní y por el daño que hace en el orden internacional”, declaró.
El periodista sostuvo además que la presión internacional sobre el régimen cubano “se está sintiendo” y que “podría decirse que apenas comienza”. A su juicio, el gobierno de La Habana enfrenta un escenario cada vez más adverso. “Yo creo que el castrismo tiene mucho de qué preocuparse”, concluyó.
