
Laredo, Texas.- Viajar a Estados Unidos durante las próximas vacaciones podría ser más complicado de lo habitual. La suspensión parcial de algunos programas administrados por el Department of Homeland Security (DHS) que dependen de fondos federales, ha generado incertidumbre para millones de personas que cuentan con estos mecanismos para cruzar fronteras o pasar los filtros de seguridad con mayor rapidez.
En plena antesala de las vacaciones de primavera, la interrupción amenaza con traducirse en filas más largas, mayores tiempos de espera y más presión sobre los servicios en aeropuertos y cruces fronterizos.
Entre los programas afectados se encuentra Global Entry, uno de los esquemas más utilizados por viajeros frecuentes que ingresan a Estados Unidos. Dicho programa, operado por Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), permite a viajeros previamente aprobados utilizar controles automatizados al llegar al país, evitando las filas tradicionales en migración.
Sin embargo, la reciente suspensión parcial del servicio —relacionada con problemas presupuestarios y operativos dentro del gobierno federal— obliga a miles de viajeros a regresar a los carriles regulares en aeropuertos internacionales.
Largas filas de revisión en aeropuertos
Igualmente, en adición a lo anterior, las filas de revisión de pasajeros para ingresar a la instalaciones aeroportuarias dejaron de contar con filas prioritarias y en aeropuertos. En Houston, este proceso lleva hasta dos horas, situación que continuará al menos hasta que el gobierno resuelva la aprobación de presupuesto gubernamental para el resto del 2026.
Autoridades aeroportuarias advierten que esto podría tener efectos sensibles en la experiencia de viaje
“Debido al cierre del gobierno federal, los pasajeros podrían experimentar tiempos de espera más largos de lo normal en los controles de seguridad de la TSA”, declaró Jim Szczesniak, director de aviación de los Aeropuertos de Houston, al medio Chron la semana pasada. “Recomendamos a los viajeros llegar temprano y contar con tiempo adicional para la revisión”, añadió.
¿A qué se debe la falta de presupuesto para el DHS?
El problema tiene su origen en el estancamiento político en Washington. Los congresistas no cumplieron con la fecha límite del 13 de febrero para aprobar el financiamiento del DHS. Legisladores demócratas y republicanos han mantenido desacuerdos sobre el presupuesto de la agencia, particularmente en relación con las controvertidas medidas federales de control migratorio.
Esta falta de acuerdo ha generado preocupación sobre el funcionamiento de algunas áreas operativas. De acuerdo con los reportes, una reducción en los recursos destinados a los trabajadores de la Transportation Security Administration podría provocar falta de personal y retrasos en aeropuertos en todo Estados Unidos.
Ese problema administrativo ha generado confusión entre aerolíneas, aeropuertos y viajeros. Muchas personas organizan sus itinerarios confiando en los beneficios de los programas de viajero confiable, que normalmente permiten acelerar el paso por los controles migratorios o de seguridad.
Cuando esos beneficios dejan de operar con normalidad, como es el caso ahora mismo, el flujo de pasajeros cambia de manera inmediata.
A medida que se acerca la temporada vacacional, especialistas recomiendan a los viajeros considerar tiempos adicionales en aeropuertos y cruces fronterizos. Incluso quienes cuentan con membresías activas en programas de viajero confiable podrían enfrentar demoras si los sistemas no operan con normalidad o si hay menos personal disponible en los filtros de seguridad.
En otras palabras, durante estas vacaciones el concepto de “viajero confiable” podría no facilitar a los beneficiarios de dichos programas necesariamente un viaje más rápido.
