
La esposa del preso político Félix Navarro, Sonia Álvarez, acudió a la Seguridad del Estado en Colón, Matanzas, para exigir respuestas sobre la presunta golpiza sufrida por el opositor de 72 años en la prisión de Agüica.
Sonia Álvarez, esposa del preso político Félix Navarro, acudió este viernes a una unidad de la Seguridad del Estado en el municipio de Colón, Matanzas, para solicitar información sobre la condición física de su esposo.
La gestión se realizó tras las denuncias de una golpiza recibida por el opositor de 72 años el pasado jueves en la prisión de Agüica, presuntamente a manos del jefe de Orden Interior, el mayor Noslen Pedroso Sotolongo.
Sobre el encuentro con las autoridades, Álvarez explicó a Martí Noticias: “Allí el oficial que me atendió no me dio respuesta de nada. Él no dijo que era mentira ni que era verdad. No habló una palabra”.
Según relató, durante la reunión la Dama de Blanco increpó al oficial sobre la identidad del agresor: “Yo le dije: ‘bueno, ustedes saben quién es porque es el sanguinario de allí de Agüica’. Y lo único que me dijo: ‘¿y a él lo conocen allí como el sanguinario?’. Digo: ‘bueno, el sanguinario se lo digo yo y todos los presos que maltrata allí en Agüica'”.
Tras el intercambio, el oficial de guardia realizó una gestión telefónica. Álvarez relató: “Me dijo: ‘espérate un momentico que yo voy a llamar a Agüica’. Y llamó a la prisión porque yo estaba fuera en el portal. Dice él que llamó a la prisión y que la prisión le dio que se iban a comunicar conmigo”.
Sin embargo, la Dama de Blanco manifestó sus reservas ante esta promesa: “Cosa que yo sabía que era mentira porque ellos cuando Félix estaba enfermo no eran capaces de dar una respuesta exacta. Así que ahora que está golpeado mucho menos”.
Álvarez, quien conoció el incidente por la llamada de otro interno, advirtió a las autoridades que mantendrá su postura activa: “Yo fui la que le dije que mientras yo no hablara con Félix, yo iba a seguir denunciando, pues él estaba en mal estado debido a la golpiza”.
Félix Navarro, presidente del Partido por la Democracia Pedro Luis Boitel, cumple una condena de nueve años de privación de libertad y cuenta con una medida cautelar de protección otorgada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
