
Un sismo de magnitud 5.8 en la escala de Richter sacudió la madrugada de este martes, 17 de marzo, el oriente de Cuba, con epicentro localizado a unos 49 kilómetros al suroeste del municipio Maisí, en la provincia de Guantánamo.
El movimiento telúrico ocurrió a las 12:28 a.m., a una profundidad aproximada de 11.6 kilómetros, según datos del Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS).
El temblor fue percibido con fuerza en varias localidades de Guantánamo y Santiago de Cuba, donde numerosos residentes salieron de sus viviendas ante el temor de posibles réplicas.
El (USGS) reportó además una réplica de menor magnitud (4.7) minutos después del sismo principal.
Medios y usuarios en redes sociales describieron la sacudida como prolongada e intensa, en un contexto marcado por apagones generalizados en gran parte del país, lo que incrementó la alarma entre la población.
Hasta el momento de la redacción de esta nota, no se reportaban víctimas ni daños materiales, de acuerdo con la información oficial disponible.
Un terremoto similar, de magnitud 5.5, sacudió el extremo oriental de Cuba en febrero pasado. El sismo se localizó a unos 45 kilómetros al sur-suroeste de Maisí, en Guantánamo, con aproximadamente 10 kilómetros de profundidad, y fue percibido en varias localidades de esa provincia y parte de Santiago de Cuba.
Cuba se encuentra ubicada en una zona de alta complejidad sísmica, en medio de los regímenes tectónicos que caracterizan la zona del Caribe, que abarca no menos de cuatro placas principales: Norteamérica, Sudamérica, Nazca y Cocos.
A finales de 2024, tres terremotos causaron daños en viviendas y otras afectaciones en varias localidades de la isla. A inicios de noviembre de ese año, un sismo de magnitud 6.7 en la escala Richter, sacudió el oriente de Cuba, a unos 40 kilómetros al sur de Bartolomé Masó, en Granma. Menos de una hora antes se había registrado otro, de magnitud 6.
