
El presidente Donald J. Trump informó este domingo sobre el contundente resultado que la operación conjunta de Estados Unidos e Israel ha tenido sobre las capacidades navales del régimen de Teherán.
En su red Truth Social, el mandatario publicó: “Acabo de ser informado de que hemos destruido y hundido 9 buques de la Marina iraní, algunos de ellos relativamente grandes e importantes. Vamos tras el resto — ¡pronto también estarán flotando en el fondo del mar! En otro ataque distinto, destruimos en gran medida su Cuartel General Naval. Por lo demás, ¡su Marina lo está haciendo muy bien!”
El Comando Central de EEUU (CENTCOM), por su parte, también recalcó el éxito de la operación Furia Épica en contra del régimen iraní.
“El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) ha matado a más de 1.000 estadounidenses en los últimos 47 años. Ayer, un ataque estadounidense a gran escala le cortó la cabeza a la serpiente. Estados Unidos tiene el ejército más poderoso del mundo, y el CGRI ya no tiene cuartel general”, dijo en un post en X.
En un video de ocho minutos publicado el sábado, Trump justificó la ofensiva como medida para “defender al pueblo estadounidense” frente a “amenazas inminentes” del régimen, al que calificó de “grupo despiadado”.
El presidente de EEUU pidió al pueblo iraní “tomar el control de su gobierno” y advirtió que nuevos ataques serían “mucho mayores y más fáciles” si Teherán no busca la paz. Aseguró también que que Estados Unidos e Israel poseen una “fuerza abrumadora y devastadora”.
Durante la “guerra de 12 días” de junio de 2025, Israel, con apoyo estadounidense, bombardeó instalaciones nucleares, bases de misiles y posiciones del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria (IRGC), destruyendo cerca del 40% del arsenal iraní. Teherán respondió reconstruyendo su programa de misiles, que a fines de 2025 volvió a superar las 2.000 unidades.
La nueva campaña, iniciada este 28 de febrero, amplía los objetivos. Entre los primeros blancos figuran centros de mando vinculados al líder supremo Alí Jamenei —quien murió en los ataques—, sedes de la Guardia Revolucionaria (IRGC) en Teherán, Azerbaiyán Oriental y Kurdistán, fábricas de misiles y drones, y sistemas defensivos en el centro y oeste del país.
También fueron golpeadas bases navales y posiciones costeras del IRGC para neutralizar la capacidad iraní de bloquear el estrecho de Ormuz, estratégico para el comercio petrolero mundial. Israel ha reconocido más de 30 nuevos objetivos atacados en las últimas horas.
Este domingo, Israel y Estados Unidos continuaron atacando posiciones dentro de Irán, mientras Teherán respondió con misiles y drones contra territorio israelí y bases estadounidenses en la región.
