
¿Así empezó el COVID? Luego de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara el brote de ébola bundibugyo en la República Democrática del Congo como una emergencia de salud pública internacional, pero, ¿qué significa y qué tanto riesgo corremos?
La Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos indica que una declaración de emergencia de salud pública de interés internacional tiene como objetivo movilizar a la comunidad internacional para evitar que un virus se propague.
Está declaración está sustentada con el Reglamento Sanitario Internacional, y ha sido el marco rector de seguridad sanitaria mundial desde el 2007, por lo que se le considera un “pilar fundamental” en la atención sanitaria.
Emergencia de salud pública internacional: ¿Qué acciones se toman a partir de su declaración?
Algunas de las principales medidas que toma la comunidad médica internacional a partir de que la OMS declara una emergencia de salud pública de interés internacional son:
- Movilizar rápidamente la coordinación internacional.
- Agilizar la financiación y acelerar el desarrollo de vacunas, terapias y diagnósticos bajo autorización de uso de emergencia.
- Impulsar acciones oportunas para limitar el impacto en la salud pública.
Al imponer una emergencia de este tipo, se busca que se eviten restricciones injustificadas a los viajes y el comercio, de acuerdo con autoridades de salud estadounidenses.
¿Cuántas veces se ha activado la emergencia de salud pública de interés internacional?
Desde que existe esta emergencia, se ha declarado en estas ocasiones:
- Influenza AH1N1 (2009).
- Brotes de ébola en África Occidental (2013-2015), República Democrática del Congo y Uganda (2018-2020) y el brote de este año.
- Poliomielitis (2014 a la actualidad).
- Zica (2016).
- COVID (2020-2023).
Brote de ébola en el Congo: Esto sabemos de la enfermedad
La enfermedad por ébola bundibugyo es causada por distintos virus. La OMS indica que tres de ellos son conocidos por provocar grandes brotes: el virus del ébola, el virus de Sudán y el virus de Bundibugyo. El brote actual está causado por el virus de Bundibugyo, que es raro y solo ha sido responsable de otros dos brotes reportados previamente.
Según la OMS, una familia de murciélagos frugívoros es al parecer el hospedador natural de los virus que causan el ébola, y otros animales como los simios y los monos también pueden infectarse.
Las personas pueden infectarse a partir de estos animales, y los virus pueden propagarse de persona a persona mediante el contacto con fluidos corporales como la sangre, las heces o el vómito de una persona infectada, o con superficies que hayan sido contaminadas por fluidos corporales.
Los síntomas aparecen entre dos días y tres semanas después de la exposición, aunque por lo general surgen en aproximadamente una semana, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos.
Las enfermedades comienzan con síntomas similares a los de la gripe, incluidos fiebre, dolores, fatiga y dolor de garganta. Más adelante, los pacientes pueden presentar problemas gastrointestinales, erupciones cutáneas, convulsiones y hemorragias.
La tasa promedio de letalidad del ébola es de alrededor del 50 por ciento, según la OMS, con tasas que han variado del 25 al 90 por ciento en brotes anteriores.
Solo hay vacunas y tratamientos aprobados para el virus del ébola.
