
Algunas empresas han desembolsado hasta 4 millones de dólares para planes de última hora para que sus barcos crucen el Canal de Panamá en las últimas semanas, según la Autoridad del Canal de Panamá, mientras el cierre del estrecho de Ormuz por la guerra de EU en Irán genera un cambio radical en los flujos comerciales globales.
Aunque el paso por la vía navegable suele tener una tarifa fija previa reserva, las compañías que no tengan una pueden cruzar pagando un cargo adicional en una subasta de cupos, que se adjudican al mejor postor. La alternativa sería esperar durante días frente a la costa de la Ciudad de Panamá.
La demanda de esos cupos se ha disparado y los precios de las subastas se han multiplicado en las últimas semanas mientras un enfrentamiento entre Irán y Estados Unidos por el acceso al estrecho mantuvo el tráfico embotellado. Cada vez son más buques los que cruzan por el canal de Panamá llevando envíos que fueron redirigidos o comprados en otros países para evitar la vía navegable frente a la costa de Irán.
“Con todos los bombardeos, los misiles, los drones (…) las empresas dicen que es más seguro y más barato cruzar por el canal de Panamá”, apuntó Rodrigo Noriega, abogado y analista en la Ciudad de Panamá. “Todo esto está afectando las cadenas de suministro globales”.
Mientras, según Noriega, el gobierno de Panamá está “maximizando lo que puede ganar con el Canal de Panamá”.
El precio medio para cruzar por el canal oscila entre los 300.000 y 400.000 dólares, dependiendo de la embarcación. Antes, para obtener un cruce más temprano, las empresas pagaban entre 250.000 y 300.000 dólares adicionales. En las últimas semanas, el costo adicional promedio se ha incrementado hasta rondar los 425.000 dólares.
Normalmente, alrededor del 6 por ciento del comercio mundial pasa por el Canal de Panamá, que conecta los océanos Atlántico y Pacífico en Centroamérica, según Patrick Penfield, profesor de práctica de cadena de suministros en la Universidad de Syracuse. El canal se ha recuperado de varios años de sequía, añadió.
Bienes como partes de automóviles, granos y electrónica de consumo enviados de China a Europa o viceversa, o de China a la costa este de Estados Unidos, pasan por el canal.
Parte del petróleo pasa por el Canal de Panamá, pero no es una alternativa viable a gran escala al estrecho de Ormuz debido a su tamaño. Los barcos más grandes que transportan petróleo, conocidos como buques portacontenedores ultragrandes, son demasiado grandes para el canal.
Ricaurte Vásquez, administrador del canal, indicó que una empresa, cuyo nombre no quiso revelar, pagó 4 millones de dólares extra cuando su buque de combustible tuvo que cambiar de destino debido a las actuales tensiones geopolíticas.
“Era un barco que llevaba combustible a Europa, y lo redirigieron a Singapur, y necesitaba llegar allí porque Singapur se está quedando sin combustible”, señaló.
Otras petroleras pagaron más de 3 millones de dólares, además de la tarifa de cruce, para acelerar su paso ante el alza de los precios del petróleo.
Vásquez apuntó que las tarifas adicionales se están volviendo tan altas no porque los barcos se hayan aglomerado en el canal, sino por cambios de última hora y una mayor urgencia de las embarcaciones para cruzar debido a un caos comercial más amplio. Enfatizó que estos costos estaban siendo asumidos temporalmente por las empresas en función de su nivel de urgencia .
“Ellos deciden hasta qué precio llegar”, manifestó.
Al tiempo que el gobierno de Panamá obtiene más dinero por la nueva dinámica en el canal, la industria naviera del país se enfrenta a la pugna geopolítica de la misma manera que las de otros países .
El miércoles, la cancillería del país acusó a Irán de incautar ilegalmente un buque con bandera panameña de la empresa italiana MSC Francesca en el estrecho de Ormuz. Panamá, uno de los países con más buques registrados en el mundo, dijo que la embarcación fue “tomada por la fuerza” por Irán. No estaba claro si el barco seguía bajo custodia iraní.
La incautación “representa un grave atentado contra la seguridad marítima y constituye una escalada innecesaria en momentos en que la comunidad internacional aboga por que el estrecho de Ormuz se conserve abierto a la navegación internacional sin amenazas ni chantajes de ningún tipo”, indicó en un comunicado.
Noriega señaló que la cantidad que las empresas pagan para cruzar el canal podría seguir aumentando si el conflicto se prolonga, ya que los precios del petróleo ya se están disparando. El precio de un barril de crudo Brent superó brevemente los 107 dólares esta semana, frente a los alrededor de 66 dólares que costaba hace un año.
Nadie esperaba que la guerra tuviera tanto efecto en el comercio mundial, afirmó Noriega.
