
El Buró Federal de Investigaciones (FBI) ha iniciado formalmente una investigación integral sobre la desaparición o muerte de al menos once científicos, ingenieros y expertos estadounidenses vinculados a secretos nucleares y tecnología aeroespacial.
La medida, anunciada por el director del FBI, Kash Patel, surge tras una solicitud urgente del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes ante lo que consideran una potencial “grave amenaza a la seguridad nacional”.
“El FBI está liderando el esfuerzo para buscar conexiones entre los científicos desaparecidos y fallecidos. Estamos trabajando con el Departamento de Energía, el Departamento de Defensa y con nuestros socios de las fuerzas del orden estatales y locales para encontrar respuestas”, dice el comunicado del FBI.
Patel añadió que la agencia examinará posibles vínculos con acceso a información clasificada o actores extranjeros y si existen conexiones que lleven a “conductas nefastas o conspiración”. De ser así, el FBI “hará los arrestos correspondientes”, afirmó el director de esa agencia federal.
El presidente Donald Trump abordó personalmente el tema el 16 de abril tras una reunión en la Casa Blanca.
“Es un asunto bastante serio. Espero que sea una coincidencia, pero lo sabremos pronto. Algunas de las personas involucradas eran muy importantes y vamos a analizar la situación a fondo”, declaró el mandatario, quien ordenó al FBI priorizar el caso.
Asimismo, la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, reafirmó el compromiso de la Administración Trump de investigar el asunto en profundidad, asegurando que “no quedará piedra sin remover”.
Los congresistas James Comer y Eric Burlison solicitaron informes oficiales a agencias de seguridad (FBI, NASA y Defensa) advirtiendo que la muerte y desaparición de científicos con acceso a secretos de Estado representa un riesgo crítico para la seguridad nacional.
“Esto es realmente sospechoso… nuestra nación es más débil debido a esto”, dijo Burlison, republicano por Missouri, a la cadena Fox News.
La investigación abarca múltiples desapariciones y decesos ocurridos entre 2022 y 2026, destacando figuras con acceso a información altamente clasificada.
Entre los casos más relevantes se encuentran Mónica Jacinto Reza, directora del Grupo de Procesamiento de Materiales del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, desaparecida en junio de 2025 en California; el general (R) William Neil McCasland, excomandante del Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea, desaparecido el 27 de febrero de 2026, en Albuquerque; y Michael David Hicks, científico del JPL.
La lista también incluye a un experto en fusión nuclear del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), una de las universidades más prestigiosas y reconocidas del mundo y a personal vinculado a instalaciones de armamento estratégico en Los Álamos.
Aunque la NASA ha declarado que, por ahora, no tiene indicios de una amenaza directa a la seguridad nacional en sus instalaciones, el FBI mantiene una postura de cautela.
El Buró Federal de Investigaciones busca determinar si existe un patrón común o la intervención de actores extranjeros interesados en el sabotaje o el robo de propiedad intelectual.
Hasta el momento no se han realizado arrestos ni se han presentado conclusiones definitivas, pero el Congreso espera un informe detallado en las próximas semanas.
