
México enfrenta el desafío de contener el crecimiento de la deuda pública en un entorno de bajo crecimiento económico, con el objetivo de preservar el grado de inversión y evitar una eventual rebaja en su calificación soberana, coincidieron especialistas.
Sergio Luna, economista en jefe y director de nuevos negocios de Banco Mifel, dijo que, “ante una expansión económica que estimamos en apenas 0.8 por ciento para este año, el Gobierno deberá evitar un incremento excesivo de la razón deuda/PIB y atender las recomendaciones de Standard & Poor’s”.
La advertencia surge luego de que la calificadora modificó de estable a negativa la perspectiva de la deuda soberana en moneda extranjera, ubicada en ‘BBB’.
Expuso que la nota crediticia del país está en riesgo si no se reduce oportunamente el déficit fiscal ni se contiene el crecimiento de la deuda, el pago de intereses y los pasivos contingentes. “Son comentarios que no deben soslayarse. Después del choque de un déficit amplio de casi 6 por ciento del PIB en 2024, los esfuerzos de consolidación han quedado cortos respecto de la meta y el bajo crecimiento económico implica que la relación deuda/PIB no juega a favor”.
Asimismo, sostuvo que mantener los apoyos fiscales a Pemex y CFE dificultará corregir la trayectoria de la deuda. “Lo que hay que intentar entonces es corregir el numerador y, en este frente, mantener los mismos apoyos fiscales a Pemex y CFE difícilmente llevará a un resultado distinto”, afirmó.
Consideró que en el caso de Pemex debe reconocerse que la empresa está quebrada y asumirlo. Luego, se debe enfocar en la producción y exploración, compartiendo riesgos con el sector privado, además de reducir su exposición en transformación industrial, área en la que ha mostrado ser pésima.
Indicó que los apoyos recurrentes a las empresas estatales seguirán presionando las finanzas públicas, mientras que conservar el grado de inversión resulta clave para que México permanezca en índices globales de bonos y mantenga acceso favorable a los mercados globales.
Perspectiva negativa de S&P refleja vulnerabilidades
Víctor Gómez Ayala, economista en jefe de Finamex, manifestó que la perspectiva negativa de S&P refleja vulnerabilidades que el mercado ya descontaba desde hace tiempo y no representa un choque inesperado.
No obstante, alertó que preocupa la combinación de bajo crecimiento económico, mayores costos financieros y una brecha fiscal estructural, factores que reducen el margen de maniobra del gobierno y comprimen la ventana para demostrar una consolidación fiscal creíble.
También estimó que los próximos dos años serán determinantes para evaluar si la administración logra redirigir la trayectoria fiscal mediante medidas estructurales o si continúa dependiendo únicamente de recortes al gasto, una estrategia cada vez más difícil de sostener ante el lento crecimiento de la economía.
Pablo López Sarabia, profesor investigador de la Universidad Autónoma Chapingo, coincidió en que México enfrentará dificultades para contener el crecimiento de la deuda debido al desbalance entre ingresos y gastos, así como a la continuidad de programas sociales, inversión en infraestructura y apoyos a Pemex y CFE.
Refirió que reducir el gasto público luce complicado, ya que los programas sociales difícilmente sufrirán recortes y la inversión en infraestructura se mantiene como una de las principales apuestas para impulsar el crecimiento económico.
“Difícilmente se le puede cerrar la llave a los programas sociales y también es complicado reducir la inversión en infraestructura porque justamente se espera que esas obras ayuden a impulsar el crecimiento”, indicó.
De igual forma, remarcó que la perspectiva negativa de la calificación soberana también funciona como una señal para que el país implemente ajustes fiscales que le permitan conservar el grado de inversión.
Endeudamiento de México es preocupante
Miguel González, coordinador del Centro de Estudios Financieros de la Facultad de Economía de la UNAM, enfatizó que el elevado endeudamiento es preocupante y debe analizarse no sólo con respecto al Producto Interno Bruto (PIB), sino frente a la capacidad de pago del país.
Apuntó que, sin una reforma fiscal integral, los ingresos públicos seguirán siendo insuficientes para cubrir compromisos rígidos como pensiones y programas sociales, lo que mantiene elevado el déficit fiscal y reduce el espacio para la inversión pública.
Sin embargo, el especialista planteó que es viable recurrir a mayor endeudamiento si se destina a proyectos de infraestructura con alto impacto económico y participación privada, capaces de generar crecimiento sostenido e ingresos futuros para respaldar el pago de la deuda.
