
Los sueños de Lenier Peró de pelear por un cinturón y convertirse en el primer cubano campeón mundial supercompleto en el boxeo profesional se estrellaron contra un muro llamado Jarrell Miller.
En el combate estelar del cartel disputado este sábado en el hotel Fointanebleau de Las Vegas, Miller se impuso por decisión unánime en 12 asaltos y ganó el derecho de pelear en su próximo combate por la corona de la división superpesada de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), que ostenta el ucraniano Oleksander Usyk.
Dos jueces votaron 117-111 y un tercero vio el combate 115-113 q favor del estadounidense, quien comenzó lento y fue ganando en intensidad en la medida en que avanzaban los asaltos, hasta dejar al cubano sin respuesta ante su ofensiva.
El cubano dominó los primeros rounds y le causó problemas a Miller con el jab y su movilidad sobre el cuadrilátero.
Pero una vez que Miller logró acortar la distancia y acercarse al cuerpo a cuerpo, el viento comenzó a soplar a su favor.
El estadounidense de 37 años, que mejoró su récord a 28 triunfos, 22 de ellos por nocauts, con una derrota y dos empates, logró nivel el combate con un golpeo constante al cuerpo de Peró, quien perdió su invicto luego de 13 combates, ocho de ellos antes del límite.
En el duodécimo round, con ambos púgiles bastante parejos en las tarjetas de los oficiales, Miller apretó el acelerador a fondo y con un contundente final, despejó cualquier espacio para dudas.
Por su parte, Peró se quedó a poco de poder pelear por un cinturón y aspirar a ser el primer cubano en ganar una corona superpesada en la historia.
Este resultado adverso retrasa sus aspiraciones, aunque la manera en que vendió su derrota, podría depararle más temprano que tarde, nuevas oportunidades.
Sólo Jorge Luis González, Juan Carlos Gómez, Odlanier Solís y Luis Ortiz son los únicos cubanos que han llegado a pelear por un título supercompleto, aunque todos cayeron en el intento.
En 1995, González fue el primer cubano en pelear por la corona supercompleta de la OMB, pero perdió ante Riddick Bowe el 17 de junio de 1995.
Gómez, en el 2009, y Solís, en el 2011, cedieron ante el ucraniano Vitali Klitchsko por el cinturón del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).
Y “King Kong” Ortiz tuvo no una, sino dos oportunidades, y en ambas, fue derrotado por Deontay Wilder, también por el título del CMB en 2018 y 2019.
Ahora las esperanzas de los cubanos recaen sobre Frank Sánchez, también apunta al sueño de ser el primer campeón profesional supercompleto nacido en la Mayor de Las Antillas.
Sánchez (25 triunfos, con 18 nocauts y una derrota) se medirá al norteamericano Richard Torrez Jr a la sombra de las pirámides de Giza, en Egipto, el próximo 23 de mayo.
Esta pelea había sido pactada originalmente para el pasado 28 de marzo en Las Vegas, pero fue cancelada por una lesión del cubano.
Torrez Jr está invicto en 14 combates profesionales y tiene 26 años, siete menos que Sánchez, apodado The Cuban Flash.
El combate será eliminatorio hacia el cinturón supercompleto de la Federación Internacional de Boxeo, y al igual que en el caso de la pelea entre Peró y Miller, el ganador deberá enfrentar obligatoriamente a Usyk.
